Los montisonenses siguen recuperándose de los efectos de la riada y el granizo una semana después

El pasado día 15 de agosto a las cinco y media de la tarde se desató en Monzón una virulenta tormenta de granizo que en una media hora descargaba setenta litros por metros cuadrado, posteriormente una crecida del río Sosa afectaba a la zona de Baltasar Gracián, la parte baja de la Jacilla y el Molino ocasionando fuertes destrozos. Una semana después los efectos de este doble fenómeno todavía son perceptibles en la ciudad con multitud de carrocerías abolladas y lunas rotas, así como en los tejados.

Las compañías de seguros siguen recibiendo partes de siniestros, los peritos comprueban y revisan las denuncias y la ventanilla única funciona a pleno rendimiento donde han pasado más trescientas cincuenta personas.

La cronología de los hechos sucedida desde esa fecha es la siguiente. Tras la granizada el guarda acequiero de la Comunidad de Regantes de la Derecha del Sosa, Antonio Vidal, avisa a la Policía Local de la avenida de agua, que según sus declaraciones posteriores la calificó de inexplicable. Ello permitió el cortar el tráfico en los puentes y desalojar las torres cercanas al Sosa, a pesar de ello cinco vehículos eran arrastrados por la corriente. El alcalde de Monzón, Fernando Heras, se pone al frente del dispositivo poniendo todos los medios tanto municipales como de empresas para trabajar en la limpieza de lodo y fangos la ciudad, así como para achicar agua de bajos y casas. Al día siguiente, el alcalde realiza un resumen del operativo y realiza las primeras valoraciones de los destrozos en inmuebles municipales, mobiliario urbano y arbolado, a la vez que anuncia que no se va a declarar zona catastrófica a no cumplir con los parámetros. En esa jornada, el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, visita Monzón y observa los daños ocasionados, anunciando que el Gobierno de Aragón habilitará las líneas de ayudas propias para estos casos. El alcalde de Monzón convoca la Junta Local de Gobierno en la que se toman varias decisiones: la apertura de una ventanilla única en la que tramitar la solicitud de ayudas ante la administración central y autonómica, la exención de las tasas de la licencia de obras por trabajos de reparación relacionados con la riada y granizada, y la negociación con distintas entidades de ahorro para los vecinos de Monzón puedan obtener ventajosas condiciones en la petición de préstamos. La demanda hace que se amplíen los horarios a la tarde y el número de funcionarios que atienden la ventanilla única.

El viernes el alcalde de Monzón remite a la Confederación Hidrográfica del Ebro la petición para canalizar el Sosa aguas arriba del puente de la N-240 y para ubicar un pequeño muro en la parte baja, para lo que cuenta con el respaldo del presidente del Gobierno de Aragón.

Una semana después los ciudadanos de Monzón siguen trabajando para reparar los daños del granizo y la riada.

Comentarios