La DGA da permiso para eliminar los nidos de las cigüeñas de la Catedral de Huesca

Hasta el 31 de enero próximo tiene de tiempo el Obispado de Huesca para acometer los trabajos, que permitan eliminar los nidos que hay en la torre y los pináculos de la Catedral de Huesca, así como disponer elementos disuasorios en los pináculos, de forma que las cigüeñas no puedan posarse en ellos. En la actualidad, la Seo oscense tiene cinco nidos, y hasta 20 cigüeñas llegan a pernoctar en los pináculos, causando un grave daño.

La Diócesis de Huesca se dirigió a las consejerías de Educación y Cultura, y de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón indicando que esas aves eran una especie a conservar, pero que la Catedral de Huesca era también un ejemplar único, que estaba sufriendo los efectos de las cigüeñas, por lo que solicitaban permiso para tomar medidas. El primer permiso llegó del Departamento de Cultura, cuya comisión provincial de Patrimonio celebrada en julio las vio necesarias. Ahora ha llegado la autorización de Medio Ambiente.

La Diócesis de Huesca se ha puesto ya en contacto con distintas empresas para ver cuál sería la más asequible, compaginando efectividad y costes. En unos días se tomará la decisión, aunque ya se adelanta que las actuaciones revisten una especial dificultad. Hay que recordar que hace un tiempo ya se tomaron medidas y se eliminaron los nidos, pero todo lo que se hizo no ha acabado dando resultado. Ahora se espera que la medida tenga éxito.

La numerosa presencia de cigüeñas en la catedral de Huesca, principalmente sus excrementos y su peso sobre los pináculos del monumento provocan daños que podrían llegar a ser irreparables. La corrosión traspasa la piedra y llega incluso al hierro del interior de los pináculos. De seguir así, en un plazo de entre 20 y 30 años, los pináculos podrían llegar a desaparecer.

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