El público abarrota el V Festival de Teatro de Calle de Santa Cilia

La quinta edición del Festival de Teatro de Calle de la Jacetania ha estado marcada, una vez más, por la gran respuesta de público y la calidad de las propuestas que se han planteado en Santa Cilia durante un fin de semana multitudinario. Un público familiar y repleto de niños llenaba prácticamente los aforos de todas las actuaciones del fin de semana, a pesar de los fesco las temperaturas. La organización disponía de servicios adicionales en la localidad, que acogía al público y disfrutaba de un programa en el que se nota la mano de los Titiriteros de Binéfar, programadores del ciclo.

El V Festival de Teatro de Calle de la Jacetania echaba el telón de la XV edición del Festival Internacional en el Camino de Santiago, una cita que con los años no hace sino ganar en calidad y capacidad de convocatoria a todo tipo de públicos. Un festival con tres propuestas distintas –música antigua, mercado medieval y teatro de calle- repartido entre las localidades de Jaca, Santa Cruz de la Serós, Berdún y Santa Cilia, y cuya dirección y organización se reparte entre la Diputación Provincial de Huesca, el Ayuntamiento de Jaca y la Comarca de la Jacetania, respectivamente.

La instalación de instrumentos musicales gigantes, un dechado de imaginación para convertir en música elementos reciclados y juegos para los más pequeños, ha estado instalada durante las jornadas de sábado y domingo sorprendiendo al público y “enganchando” a los niños entre las distintas actuaciones. Por un lado, las seis representaciones de “Llenties y Malibú”, de la compañía Escarlata, un circo a la vieja usanza en un pequeño recinto cerrado en el que se podían acomodar hasta ochenta personas a cambio de una entrada simbólica de un euro. Se formaron verdaderas colas para poder ver una mezcla de humor y habilidades del circo de siempre. Por otro, las propuestas de la PAI, con animación en la que todos participaban, y del Teatro Comunidad de Colombia, que ofrecía un repertorio de las canciones infantiles de toda la vida con marcado acento colombiano. En ambos casos, ya no cabía nadie más.

Y por último, la gran propuesta de la noche del sábado, el “Música Maestro” de los Excéntricos, que abarrotaron la carpa habilitada en el Parque El Salzar –una zona rehabilitada en la orilla del río Aragón- y provocaron la carcajada continua en una exhibición de técnica clásica y fino humor de tres payasos excepcionales. Cerca de 800 personas siguieron la actuación, algunas bien ubicadas en las más de 500 sillas desplegadas y otras como pudieron, de pie y al fondo de la carpa, que se quedó pequeña ante la respuesta.

El público lo pasó muy bien y no perdió tiempo para ubicarse, al término de “Música maestro”, para poder disfrutar del “Correfocs” de los diablos de Sitges, que liberaron de adrenalina al público con el fuego, la percusión y la pirotecnia. El espectáculo comenzó sobre el puente peatonal del río Aragón y continuó por las calles de Santa Cilia poniendo el mejor fin de fiesta a una jornada maratoniana.

La tarde del domingo estaba marcada por las actuaciones de Trapu Zaharra en la plaza mayor y de Circ Panic en las piscinas.

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