A la espera de conocer qué nos depara el subsuelo de la plaza de Navarra

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Este lunes finalizaban los trabajos para cubrir los agujeros, que se han practicado en la úlitma semana y media, para la realización de las catas en la plaza de Navarra y comprobar si los restos que se pudieran encontrar impedirían la construcción de un parking subterráneo. Estas catas terminaron el pasado viernes y los arqueólogos se dan un plazo de quince días para redactar el informe definitivo.En total, se han realizado una decena de catas de 6x3 metros cuadrados en diferentes puntos de la plaza. Aunque algunos de ellos se situaban en la calzada, no han afectado al tráfico rodado. Se han realizado en el centro de la plaza, frente al Casino, en los aledaños de Hacienda, junto a la calle Zaragoza (frente a la plaza de Concepción Arenal) y junto al edificio de Telefónica. El viernes ya se echó la zahorra para cubrir las catas, y este lunes era el turno del hormigón y el asfalto.

Ahora, habrá que realizar el oportuno estudio arqueológico, a la vista de lo que se ha encontrado y que, en principio, parecería más de lo mismo; es decir, que no varía mucho de lo que ya se halló con las catas que se realizaron por medio de sonda-radar, hace un año, y las siguientes, que abrieron agujeros mucho más pequeños que en esta ocasión y ya permitieron observar los restos in situ.

El ayuntamiento de Huesca, como promotor de la obra, es quien corre con el coste de todo el estudio arqueológico. Las catas han sido ejecutadas por la empresa Contrafuerte, la misma que ya ejecutó las que sirvieron para hacer el primer estudio, que fue considerado insuficiente por parte de la Comisión Provincial de Patrimonio.

Hay que recordar que una empresa, Obe Aragón, fue la que instó al Ayuntamiento a tener en cuenta su proyecto de construcción de parking subterráneo, con capacidad para 420 plazas, que se distribuirían en 3 plantas. Si no se descarta la construcción, se determinará quién construye el parking, decisión que se adoptará por medio de un concurso público. El Ayuntamiento pretendía, con esta obra, racionalizar tráfico y aparcamientos, así como conseguir un ‘centro comercial abierto’.

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