Consumo recomienda a los ciudadanos prestar atención a los contratos de los créditos rápidos

La necesidad de liquidez para hacer frente a necesidades imprevistas o atender a deudas que no se pueden cubrir con los ingresos ordinarios, hasta aquellos casos en que se quiere disponer de una cantidad de dinero extra para viajes o compras, hace que se estén registrando actualmente un progresivo e importante aumento en las solicitudes de los denominados créditos rápidos.

Estos créditos que, a primera vista, disponen de unas características que los hacen parecer muy beneficiosos para el cliente por la rapidez con la que son concedidos, por no tener que comunicar al establecimiento el destino del dinero solicitado o el amplio período de tiempo que ofrecen las entidades para devolverlo, tienen también, tal y como recuerda la Dirección General de Consumo, una serie de inconvenientes que se deben valorar detenidamente antes de contratarlos.

En primer lugar, si bien en la constante publicidad que ofrecen se dice que el dinero solicitado se entregará en un plazo de 24 ó 48 horas, es necesario tener en cuenta que este plazo no transcurre desde que se hace la solicitud por teléfono sino desde el momento en que el establecimiento financiero decide concederlo tras comprobar los datos solicitados al cliente, por lo que el trámite se puede alargar, en algunos casos, más de una semana. Asmismo, la Dirección General de Consumo subraya que se debe tener en cuenta el elevado porcentaje de intereses que se tiene que abonar.

Las entidades financieras que se dedican a la concesión de créditos están registradas en el Banco de España, siéndoles de aplicación la regulación propia de las entidades bancarias y estando sujetas al control de aquel. Estos establecimientos financieros de crédito (EFC), que tienen la consideración de entidades de crédito, en ningún caso pueden captar depósitos de sus clientes (ya que se trata de una actividad reservada a los bancos y cajas), sino únicamente conceder créditos, y en cuanto a los intereses, pese a que en muchas ocasiones se cita el tipo de interés mensual (cercano al 2% en la mayoría de los casos), el tipo de interés por el que hay que guiarse es la TAE, ya que es éste el que nos informa de la cantidad que, en concepto de intereses y comisiones, se abonan al establecimiento que ha concedido el crédito en cómputo anual. Esta tasa se encuentra, en el caso de las financieras de crédito, en torno al 20 ó 25%. Así, si se pide un crédito de 3.000 euros a un 22,66% TAE, a devolver en un plazo de 4 años, transcurrido este tiempo, se habrán devuelto 4.222 euros (1.222 más de lo que concedió).

Estos créditos que, hasta fecha reciente, únicamente eran concedidos por los EFC, son ofertados también en la actualidad por las entidades bancarias, con unos tipos de interés muy similares. Sin embargo, no se debe olvidar la tradicional posibilidad de contratar créditos personales con estos bancos que, si bien no son concedidos en tiempo tan breve y se requiere comunicar el destino del dinero que se pide, los intereses son menores, ya que la TAE se encuentra alrededor del 9%.

La Dirección General de Consumo, ante el aumento de las solicitudes de estos créditos rápidos, ha elaborado las siguientes recomendaciones para los ciudadanos:

- Si se necesita un crédito o préstamo por no disponer de liquidez en un momento concreto, se deben valorar otras posibilidades antes de contratar un ýcrédito rápido con un establecimiento financiero de crédito, ya que, sin lugar a dudas, ésta es la opción que resulta más cara. Por lo tanto, se debe recurrir a esta opción cuando no haya otra alternativa.

- En caso de solicitar un crédito rápido, hay que prestar atención al plazo de devolución, ya que, cuanto más tiempo se tarde en devolver el crédito, más dinero se paga en concepto de intereses. Sin embargo, decidir devolver el crédito en muy pocos plazos, puede suponer una carga excesiva, por lo que se debe calcular la cuota mensual que más se ajuste a cada necesidad.

- Hay que informarse de las condiciones ofrecidas por los distintos establecimientos financieros de crédito ya que, pese a ser bastante similares, existen diferencias en la TAE que pueden alcanzar hasta el 5%.

- Se deben leer detenidamente todas las condiciones del contrato antes de realizarlo, atendiendo fundamentalmente a lo dispuesto en la letra pequeña de la información que se recoge en la publicidad.

- No se debe atender al tipo de interés mensual nominal, sino a la TAE, ya que un 1,7367% de interés mensual nominal que, en apariencia, resulta un tipo de interés bajo, supone un 22,95% TAE, que es la cifra por la que hay que regirse para conocer el coste de los créditos.

- Si se opta por contratar con alguna de estas entidades, conviene comprobar, en la página web del Banco de España (www.bde.es), que está registrada como establecimiento financiero de crédito y, por lo tanto, supervisado por el Banco de España.

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