La osa Paloma murió a causa de una gran caída

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La autopsia realizada a la osa Paloma, en la Escuela Veterinaria de Toulouse, por el profesor Ducos de Lahitte, confirma la primera hipótesis que se lanzó. El animal murió a causa de una caída vertical. No tenía ninguna marca de proyectil ni ningún cuerpo extraño en el cadáver, y sí múltiples fracturas en el fémur, las patas o la caja torácica. Además, hay desgarros en el diafragma y en la pared del corazón, lo que le produjo una hemorragia masiva y la muerte instantánea del animal. Todo ello confirma que el animal se mató tras una caída vertical a un barranco. Se ha encargado un análisis toxicológico con el fin de verificar que no hubo envenenamiento. La muerte tuvo lugar el 23 o 24 de agosto, siete días después de su última localización por GPS. El animal cayó desde una altura de 2.600 metros, y fue encontrado en la cota 2.050.

La sorpresa ha llegado al conocer la zona en la que se encontraba Paloma, pues se trataba de un territorio muy inhóspito para los osos. Para llegar al terreno desde el que cayó, hay que recorrer senderos muy estrechos, que suben por encima de los 2.800 metros, a lo largo de paredes abruptas y de abismos peligrosos, tanto para los hombres como para los osos, lo que hace muy grande el riesgo de accidente.

Los miembros del equipo de seguimiento de los osos aseguran que la osa no había abandonado más que una vez el valle de Louron en tres meses. Se piensa que, en esta ocasión, pudo abandonar su territorio tras un episodio meteorológico adverso y viloento, como una tormenta o un golpe de frío. De hecho, nevó en la zona el día 20. En las condiciones que había el día 23, con niebla y lluvias, es posible una caída fatal. Tampoco se descarta que hubiera podido ser asustada y perseguida por alguien. De hecho, se organizaron dos batidas con petardos y cacerolas contra otros dos osos en la región de Altos Pirineos. En Alto Garona, estas batidas más o menos improvisadas se repiten de forma habitual desde hace tres meses.

Los senderistas confirman ruidos extraños en la montaña. Los opositores a la reintroducción de los osos recuerdan que quienes no se sienten escuchados, utilizan otros medios. Por su parte, un portavoz de la Asociación anti osos Asasp indica que no se alegra de la muerte de Paloma, a pesar de que este accidente da la razón a su argumento de que los osos eslovenos no se adaptan a las altitudes de los Pirineos. Y añade que no le extrañaría que algún día, a pesar de sus llamamientos a la calma, un oso sea perseguido por ganaderos en defensa de sus rebaños.

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