El PP pide mejoras estéticas en el centro de la ciudad

El Partido Popular ha anunciado su disposición a recoger todo tipo de iniciativas vecinales, formuladas individual o colectivamente, para esbozar un programa de actuaciones encaminado a mejorar los aspectos medioambientales del centro urbano. El PP señala que, muy a menudo, la dejadez se consolida en muchos rincones de la ciudad, hasta el punto de pasar inadvertidos a quienes los atraviesan cada día. Sin embargo, se trata de “puntos negros” medioambientales que, además, pueden malograr el potencial turístico de las calles de Huesca. A los ojos del visitante, proyectos concretos de rehabilitación pueden verse condenados por su contraste con estas zonas deterioradas, que, en muchas ocasiones, apenas guardan unos metros de distancia.

La concejal popular Cristina Gavín señala que aún no se ha resuelto satisfactoriamente la integración de zonas verdes en el centro urbano. No se trata solo de que, en el mejor de los casos, haya un árbol o se instale una jardinera en algunos puntos aislados. Se trata, dice, de promover un plan integral de embellecimiento, que puede producir efectos óptimos con una inversión relativamente pequeña.

El proyecto debería aplicarse preferentemente en el casco viejo oscense y extenderse hacia los barrios de San Lorenzo y Santo Domingo. Cristina Gavín recuerda que recursos como setos, pintura, elementos de mobiliario urbano o trepadoras servirían en muchos casos para ayudar a embellecer puntos de la ciudad. Añade que se trata de aplicar el ingenio al urbanismo más inmediato.

El grupo popular, en ese sentido, destaca que las áreas de Medio Ambiente y de Urbanismo habrían de trabajar en una relación más estrecha. La concejala popular recuerda que el ayuntamiento de Huesca cuenta con profesionales excepcionales, pero no existe coordinación en el plano político. Añade que no hay comunicación alguna entre las concejalas de urbanismo y de medio ambiente que, a su vez, desconocen los últimos caprichos del alcalde.

En el mismo sentido se ha pronunciado el concejal popular Jorge Escario, al señalar que un programa de esas características tendría una repercusión objetiva en la oferta turística oscense. Escario recuerda que los propios turistas, en encuestas muy cercanas, se sorprendían ante lo que, en palabras textuales, les parecía una ‘dejadez extrema’. Huesca, dice, no se puede permitir ese lujo. Escario apunta que el urbanismo no se ciñe a aspectos arquitectónicos. Se ha de tender al equilibrio entre los edificios, sus calles, su ornamentación vegetal y su mobiliario. El programa de embellecimiento, que no ha de resultar especialmente costoso, debería ser una prioridad absoluta ante el panorama de la Expo. Los oscenses tienen derecho a que sus calles sean cómodas y agradables, y también tienen derecho a beneficiarse de su posible valor turístico.

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