6 millones de euros para la mejora de los accesos al túnel de Bielsa

El Gobierno de Aragón adjudicará en las próximas semanas tres obras en los accesos al túnel de Bielsa por un importe superior a lo 6 millones de euros, justo cuando se cumplen los 30 años de su apertura al tráfico. En concreto, se encuentran en periodo de recepción de ofertas tres proyectos: la ejecución de escolleras, mallas de contención y áreas de descanso en el tramo entre la localidad de Bielsa y el túnel de Bielsa, por un importe de licitación de 2.164.385 euros. Por una cuantía de licitación similar, 1.256.527 euros, se va a ejecutar en este mismo tramo la corrección del firme.

 

El proyecto más cuantioso que también se encuentra en periodo de recepción de ofertas es la construcción de una estructura antialudes en las inmediaciones del túnel, concretamente en el kilómetro 90. Este proyecto cuenta con un presupuesto de licitación de 2.628.581 euros.

 

“Es un paso más -afirmó el consejero de Obras Públicas, Javier Velasco- para mejorar las condiciones de comunicación con Francia pero también tiene un efecto de tracción para que las autoridades francesas sigan el mismo ejemplo al otro lado de la frontera”.

 

El túnel de Bielsa se abrió al tráfico hace ahora 30 años, en 1976. Tiene un trazado recto en planta, con una longitud de 3.070 metros, de los cuales 1.303 se encuentran en territorio español y 1.767 en Francia. La boca sur está a la cota 1.666 y la boca norte a la 1.820 metros. El límite entre Francia y España se encuentra en el punto kilométrico 92,490 de la carretera autonómica A-138 de Barbastro a Francia por Bielsa.

 

En el marco del Programa Interreg III A, la Dirección General de Carreteras del Gobierno de Aragón ha trabajado en los últimos años en dos proyectos de colaboración transfronteriza, financiados al 30% con fondos europeos.

 

Mejoras en el túnel

 

El aumento del tráfico, el consumo de oxígeno, las emisiones de gases y la necesidad de ventilación han obligado a reforzar paulatinamente las prestaciones del túnel transpirenaico en materia de seguridad vial: la instalación de puestos SOS y la iluminación del túnel han sido los avances más importantes.

 

Desde el año 2002 funciona un sistema de semaforización selectiva, que impide absolutamente el cruce de dos vehículos pesados en el interior del túnel. El sistema es enteramente automático y constituye el embrión de una gestión técnica centralizada (GTC).

 

Las transposiciones estatales de la Directiva Europea 2004/54/CE sobre seguridad en los túneles, va a obligar a la realización de una serie de trabajos en el interior del túnel. Los más importantes se refieren a la unificación de la señalética de los nichos SOS; dotar de telefonía móvil a la boca sur del túnel; implantación de cámaras de televisión en las bocas del túnel; instalación de cuatro estaciones, una cada 600 metros, para mediar la calidad del túnel en el interior del túnel; instalación de un anillo de fibra óptica para conectar los automatismos existentes en cada zona.

 

Los tráficos han aumentado. En 2004, el túnel tuvo una intensidad media diaria (IMD) de 1.078 vehículos, de los cuales la inmensa mayoría fueron turismos. Se trata de tráficos que no se distribuyen regularmente a lo largo del año, con unas tasas de circulación muy por encima de la media en los meses de julio y agosto, periodo en el que se alcanzan los 4.000 vehículos diarios.

 

Lo alto de la cota a la que está perforado el túnel, con un entorno de picos con más de 2.500 metros de altitud, explica la gran cantidad de nieve y las intensas nevadas invernales. En los últimos años se han construido estructuras salva-aludes en la vertiente sur (Salcorz y Pinarra) y otras varias en la vertiente norte.

 

El túnel carece de ventilación forzada pero disfruta de una lenta corriente de aire que asegura su correcta ventilación para tráficos bajos. En los meses de invierno se cierra la puerta de la boca norte para evitar que el viento glacial congele las filtraciones de agua, lo que supondría un grave peligro para la seguridad vial.

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