El obispo emérito de Barbastro-Monzón recibe este lunes la distinción de Instituciones Penitenciarias

Ambrosio Echebarría, obispo emérito de Barbastro-Monzón, ha mostrado su satisfacción por la medalla de plata al mérito social que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias le ha concedido por la labor que ha realizado en el ámbito penitenciario, al mismo tiempo que ha querido reconocer el trabajo de sus colaboradores en el equipo que formaban. El acto de entrega, presidido por el Ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tendrá lugar este lunes en el Círculo de Bellas Artes a partir de las doce de la mañana. Debido al delicado estado de salud de Mons. Ambrosio Echebarría, el actual obispo de la diócesis de Barbastro- Monzón, Alfonso Milián, recogerá en su nombre esta distinción.

La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha decidido conceder a Mons. Ambrosio Echebarría la medalla de plata a la labor que ha realizado el prelado en el ámbito penitenciario. El ahora obispo emérito de Barbastro-Monzón fue el impulsor de la “Pastoral Penitenciaria” en la Conferencia Episcopal Española, quien encomendó en 1978, la atención de dicha Pastoral Penitenciaria en España a la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Mons Echabarría creó tres años después, en 1981, la Delegación Episcopal de Pastoral Penitenciaria, de la que fue responsable hasta 1990.

El obispo de la diócesis Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, ha señalado que realizó una “labor callada”, al mismo tiempo que ha destacado que la Pastoral Penitenciaria tiene consecuencias muy positivas.

Mons. Ambrosio Echebarría nació en Ceberio ( Vizcaya) el 1 de abril de 1922. Fue obispo de Barbastro-Monzón desde 1974 a 1999. Fue miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde 1978 a 1990. En su etapa como obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón fue el artífice de la adecuación de los límites eclesiásticos a los políticos, y de los procesos de beatificación de los Mártires Misioneros, Ceferino Jiménez “El Pele” y el obispo Florentino Asensio. Inició el proceso de devolución de los bienes con el decreto del Nuncio Lajos Kada y el ayuntamiento de Barbastro le dedicó una calle próxima a la Iglesia de San Josémaría Escrivá.

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