Monzón despide a San Mateo

El tiempo se ha convertido en el principal protagonista de la recta final de las Fiestas de San Mateo, que concluían en la jornada del domingo. Estas incidencias climatológicas no desanimaban a los montisonenses y sus visitantes a disfrutar de las mismas, eso sí teniendo muy en cuenta los cambios de escenarios, que eran comunicados oportunamente desde el Patronato Municipal de Festejos.

Así las cosas las verbenas han terminado en el Pabellón Joaquín Saludas y los conciertos en la Nave de la Azucarera. Los peñistas han contado con una carpa durante todas las fiestas para sus bailes de madrugada y la Asociación Cultural y Recreativa San Mateo su local social. Unas fiestas, que cómo dice el presidente del Patronato de Festejos, David Martínez, se pueden dividir en dos partes, hasta el viernes dónde son los de Monzón los que ocupan las fiestas desde el día del codetazo y el fin de semana dónde se acercan los visitantes.

La música ha sido el hilo conductor de las noches festivas, ya bien sea en las verbenas o con las actuaciones de Sidonie, Pignoise, Azero, Bogusband o Los Gandules que tuvieron su público, aunque también tuvieron el handicap del cambio de escenario, ya que no suenan igual en la Plaza Mayor que en la Nave de la Azucarera con condiciones acústicas muy diferentes.

El nivel de las carrozas, que este año las ganó la Asociación San Mateo con una réplica del R-25 de Alonso, ha sido mejor que el de años precedentes y la gente respondió arropando la actividad al aire libre.

Las fiestas de San Mateo 2006 ha servido para inaugurar el Auditorio de la Azucarera, aunque sólo fuera unos pocos días, pero suficientes para ver las posibilidades que puede ver.

Monzón despedía sus fiestas como es tradicional con la cena del Sobaquillo, el homenaje a la Tercera Edad, los Fuegos Artificiales y el “Pobre de Mi”, acompañado por la charanga.

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