"La creación de una unión económica entre Israel, Jordania, Siria y Líbano sería el mayor factor de estabilidad en Oriente Próximo"

El XIV Curso Internacional de Defensa se ha inaugurado este lunes en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Jaca, con el objetivo de propiciar hasta el próximo viernes 29 de septiembre un foro de análisis y debate sobre el Mediterráneo, con el objetivo de comprender los factores que conducen al enfrentamiento en los países de la zona, así como intentar avanzar en la búsqueda de soluciones que superen los conflictos.

Alrededor de 200 alumnos se han dado cita en Jaca en una jornada inaugural que ha estado presidida por el Director de la Academia General Militar, General Juan Antonio Álvarez Jiménez, quien ha expresado la necesidad de tratar el espacio mediterráneo como un todo para avanzar hacia la creación de un área de estabilidad común y diálogo fluido. Por su parte, el alcalde de Jaca, Enrique Villarroya, ha destacado en su intervención que el tema elegido este año para el debate “es un excelente marco para reflexionar sobre cuestiones que provocan distintos posicionamientos” y ha expresado un “sincero agradecimiento” a las Fuerzas Armadas por su compromiso en las misiones de paz, ya que son “nuestros mejores embajadores en el mundo”.

En la sesión inaugural también ha participado el rector de la Universidad de Zaragoza, Felipe Pétriz, institución que junto a la Academia General Militar organiza el Curso de Defensa de Jaca. Pétriz se ha referido a este curso como “un modelo de formación complementaria” y ha destacado lo acertado del tema elegido en esta edición, ya que “un debate abierto sobre el Mediterráneo y su desarrollo es cada vez más necesario en nuestra sociedad”. Finalmente, El delegado del Gobierno de Aragón en Huesca, Álvaro Calvo, ha expresado el apoyo del Gobierno aragonés al Curso de Defensa de Jaca, que a su juicio está totalmente consolidado y propicia debates de una gran actualidad.

Tras la inauguración oficial del Curso, la primera jornada se ha dedicado a reflexionar sobre distintos aspectos relacionados con el Mediterráneo, desde la perspectiva de que el futuro pasa por crear un área de estabilidad común. En este sentido, la economía, como uno de los principales factores de desarrollo de los países de la zona, ha sido uno de los principales focos de atención en esta primera jornada. El decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Castilla La Mancha, Enrique Viaña, ha asegurado en Jaca que la economía en la actualidad “no es un factor de estabilidad en Oriente Próximo, ya que si no hay seguridad colectiva para fomentar las transaciones de bienes y servicios y de capitales, la economía no puede funcionar”.

En cualquier caso, aunque en líneas generales el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Castilla La Mancha no se ha mostrado muy optimista sobre la posibilidad de que la economía se convierta en un factor de estabilidad en Oriente Próximo, sí que ha ofrecido la que a su juicio sería la mejor de las recetas posibles: la creación de una unión económica aduanera, monetaria y de aprovechamiento común de los recursos hídricos entre Israel, Jordania, Siria y el Líbano. El objetivo, según Enrique Viaña, sería “crear un entorno parecido al que Europa fue capaz de poner en marcha a partir de 1950, ya que no es posible que el resto del Mediterráneo (la orilla más pobre) se acerque a la realidad de los países europeos sin los instrumentos que nosotros hemos tenido para crecer; mientras eso no suceda, la economía no podrá actuar como un factor de estabilidad”, ha concluido.

En este sentido, ha puesto como ejemplo, el reciente conflicto del Líbano. “Hasta que se produjo la crisis y el enfrentamiento, su economía estaba funcionando muy bien comparándola con la mayoría de los países de Oriente Próximo, pero en apenas unos meses se ha echado por tierra el trabajo de 15 años”. En su intervención ha ofrecido algunos datos sobre la nueva realidad del Líbano tras el conflicto armado. Su Producto Interior Bruto, por ejemplo, podría tener una caída de alrededor del 30%, ha asegurado, mientras que las pérdidas económicas se estima que pueden rondar los 15.000 millones de dólares.

En este sentido, ha asegurado que las consecuencias de la guerra en el Líbano van a ser muy importantes en un futuro inmediato. En primer lugar, “el impacto sobre la confianza de los inversores y del capital ha sido inevitable, aunque quizá no fatal para el este país como centro financiero”. El impacto sobre el turismo –otro de los grandes recursos del Líbano- también “tiene que ser considerable, con efectos inducidos sobre las finanzas”, mientras que la inseguridad general que vive la zona actúa negativamente en otros dos aspectos, según ha destacado Enrique Viaña: el riesgo de un nuevo conflicto con Israel y la posibilidad de que se produzcan injerencias extranjeras en la economía libanesa.

En la primera jornada también se ha hablado sobre la imagen de Europa ante el mundo árabe musulmán. La conferencia la ha impartido el Comandante de Infantería de Marina Alfredo Carlos Chamorro, que ha desarrollado la ponencia que en principio iba a pronunciar su padre, el Teniente General del Ejército del Aire, Alfredo Chamorro Chapinal, fallecido recientemente. En su intervención no ha ofrecido una visión demasiado optimista y conciliadora sobre la imagen que el mundo árabe tiene de Europa. “Nos ven como una sociedad que desdeña su cultura y su religión, una sociedad corrupta en la que la justicia no castiga al criminal y en la que el afán colonizador atenta contra su integridad como cultura”.

También ha destacado que para el mundo islámico, Occidente les trata con “desprecio y está en una actitud de constante agresión, como si las Cruzadas no hubiesen acabado hace siglos”; una situación que a su juicio tampoco es mucho mejor si nos referimos a los musulmanes inmigrantes que viven en Europa, que nos contemplan como “unas sociedades intolerantes”. Por esta razón, ha asegurado que es en las ciudades europeas donde se encuentra el primer reto de lograr una correcta convivencia y el entendimiento entre culturas, “y hacia la consecución de ese objetivo es hacia donde deberían dirigirse nuestros esfuerzos”.

Finalmente, el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Carlos Echeverría, se ha referido en su intervención en el Curso de Defensa de Jaca a los marcos de cooperación y diálogo con la Unión Europea, como el Proceso de Cooperación Euromediterráneo de Barcelona y otros escenarios como el Foro Mediterráneo que agrupa a 11 países, en los que España “está teniendo una actitud muy activa, contribuyendo a reforzar la idea del acuerdo y no del enfrentamiento”.

Un diálogo y una cooperación, en cualquier caso, que a juicio del profesor Echeverría “existe, pero no con la intensidad que sería necesaria, sobre todo teniendo en cuenta los desafíos a los que nos enfrentamos los países de la cuenca mediterránea: políticos y de seguridad, fundamentalmente, que requieren de soluciones multilaterales y de voluntades políticas más firmes”. En este sentido, ha destacado que el Mediterráneo “no debe perder ese marco multilateral al que se llegó con el fin de la Guerra Fría, ya que si nos volvemos a aislar en pequeños guetos y nos olvidamos de Oriente Medio porque está plagado de conflictos, difícilmente obtendremos soluciones duraderas”.

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