Pugna Boné-Narbona en torno a la regulación del Gállego

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Los titulares de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y del central, Alfredo Boné y Cristina Narbona, siguen insistiendo en sus tesis de que la mayor rapidez en la tramitación de la regulación del Gállego se consigue, respectivamente, con un modificado del proyecto original y con un proyecto nuevo. La ministra, no obstante, deja la puerta abierta a que se lleve a cabo la postura del Ejecutivo autónomo aragonés.

Boné y Riegos del Alto Aragón mantendrán un encuentro este jueves con el fin de abordar la mejor opción técnica y jurídica sobre la regulación del Gállego. Ha encargado a los servicios jurídicos y técnicos del Gobierno aragonés que se estudie en profundidad la tramitación administrativa necesaria para acometer un nuevo proyecto de regulación en el río o para modificar el proyecto inicial. El propio consejero y los regantes son favorables a esta última opción, por considerarla más rápida en su ejecución.

Boné dará a conocer el viernes cuál es la posición exacta del Gobierno de Aragón. Espera poder reunirse con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, José Luis Alonso, para tal fin. El Departamento de Medio Ambiente ha solicitado el intercambio inminente de los estudios técnicos y jurídicos que permitan determinar la solución más viable y rápida a esta regulación. Alfredo Cajal, director del Instituto Aragonés del Agua, defiende el modificado e insiste en que acometer un proyecto nuevo llevaría mucho tiempo.

Cajal argumenta que “el reformado del proyecto permite iniciar las obras ya, debido a que se podrán compatibilizar los trabajos con las adaptaciones técnicas (limitar cota de coronación, modificar compuertas de desagüe,...); por ello, no hay excusas”.

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, no cierra la posibilidad a que se pueda llevar a cabo un modificado del proyecto original. No obstante, insiste en la conveniencia de ejecutar un nuevo proyecto, porque considera que sería más rápido. Dice que “no se pueden iniciar las obras al día siguiente cuando estamos hablando de un modificado tan sustancial”.

Narbona, en declaraciones a Radio Huesca Digital, apunta que ya ha hablado con el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, coincidiendo en que “lo importante es el objetivo final: laminar las avenidas del río Gállego para derivarlas a balsas laterales en el sistema de Riegos del Alto Aragón, no inundar núcleos habitados y respetar el turismo fluvial que hay en la Galliguera”. Dice que “para conseguir ese objetivo lo importante es hallar el camino más rápido y mejor”.

Iglesias incide en la palabra rapidez, que es la principal inquietud de los regantes (debido a que las dotaciones hídricas son superiores con la fórmula consensuada que con el embalse de 192 hectómetros cúbicos).

La Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos sigue mostrando su rechazo a cualquier regulación del río Gállego, por considerarla innecesaria y por catalogarla como sentencia de muerte para la actividad económica que se está llevando a cabo en la zona. Jesús Estachod, portavoz de la Coordinadora, pide a la Confederación Hidrográfica del Ebro y al Instituto Aragonés del Agua que expliquen "cómo quieren meter una regulación en el Gállego que cumpla con los requisitos básicos de no inundar Erés y no afectar al turismo activo que se practica en la zona". La Coordinadora espera acontecimientos e insiste en que todavía existe la opción de cero hectómetros cúbicos en el Gállego. En cualquier caso, toda regulación, añade, será rechazada por los afectados.

Ha habido en las últimas horas múltiples pronunciamientos respecto a la reunión de la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua. El Partido Popular ha solicitado la comparecencia de Marcelino Iglesias y ha presentado una Proposición No de Ley en la que queda patente la indignación del PP ante "la falta de sensibilidad que ha demostrado Cristina Narbona con los problemas de falta de agua que sufre Aragón".

Adolfo Barrena, desde Izquierda Unida, dice que "estamos satisfechos por el acuerdo del Gállego pero preocupados por la falta de concreción en torno a las infraestructuras y planes de restitución acordados".

UAGA exige "rapidez y eficacia para la construcción de un embalse de 35 hectómetros cúbicos en el río Gállego" y manifiesta su "decepción por las declaraciones titubeantes de Cristina Narbona, tal vez motivadas por oscuros asesores que no son capaces de concretar la actuación del Ministerio en este asunto".

UPA también exige "celeridad y eficacia para gestionar el acuerdo sobre Biscarrués".

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