"No hay solución militar al conflicto entre Israel y Palestina, y las dos partes son conscientes de ello"

El XIV Curso Internacional de Defensa de Jaca ha analizado en la jornada de este miércoles el entorno estratégico del Mediterráneo y los principales riesgos y conflictos que tienen lugar en la zona. El futuro de la relación entre Palestina e Israel ha sido uno de los temas analizados por el ex embajador de España en Israel, Pedro López Aguirrebengoa, quien ha asegurado que “el problema medular del conflicto está en que Israel no ha llegado a un consenso interno para definir lo que quiere ser en el futuro: un Estado integrado en la región o un gueto en Oriente Medio con la eventual intención de unirse en el futuro a la Unión Europea”.

En cualquier caso, el ex embajador de España en Israel ha destacado que el momento actual es “de oportunidad” y en buena medida los resultados van a depender de la voluntad de la Comunidad Internacional, ya que “las partes por sí solas no pueden llegar a un acuerdo”. En este sentido, se ha mostrado convencido de que la Comunidad Internacional no sólo debe marcar el camino y persuadir a las partes en conflicto, sino también “prestar un apoyo decidido poniendo los medios necesarios, como ha sucedido en el caso del Líbano”.

Este análisis sobre el futuro de la relación entre Israel y Palestina tiene unos pasos previos, según Pedro López Aguirrebengoa, como son la búsqueda de un entendimiento interno de las partes. “Mientras en Oriente Medio no lleguemos al convencimiento de que la seguridad tiene que ser cooperativa, no hay solución, ya que lo que sí tengo muy claro es que no hay solución militar al enfrentamiento entre Israel y Palestina, y las dos partes son muy conscientes de ello, porque lo han intentado en muchas ocasiones”, ha concluido.

Por su parte, el Teniente General del Ejército de Tierra en la reserva, Javier Pardo de Santayana y Coloma, también ha participado en la tercera área de trabajo presentando un análisis sobre el Mediterráneo y su entorno estratégico. En su intervención ha asegurado que la mayor fuente de conflictos en la zona proviene de “la diferencia de desarrollo entre las dos orillas: la de los que fueron colonizadores y la de los que fueron colonizados”. Esta relación, aunque superada, ha dejado una cicatriz de recelo que entorpece cualquier intento por establecer un clima de entendimiento eficaz, “hasta el punto de hacer poco menos que imprescindible para el diálogo la adopción paciente y previa de medidas generadoras de confianza”, ha afirmado.

De las diferencias y asimetrías en cuanto al grado de desarrollo entre una y otra orilla, “ninguna es más llamativa que la socio-económica, cada vez más evidente como consecuencia del progreso de la Unión Europea”. En este sentido, ha ofrecido algunas cifras. Por ejemplo, la renta per cápita de la orilla norte es ya más de 15 veces superior a la de la orilla sur, y la diferencia sigue creciendo, hasta el punto de que en 2010 puede alcanzar la proporción de 20 a 1.

Esta jornada también ha intervenido el Jefe de la Sección de Asuntos Regionales y Diálogo Mediterráneo del Cuartel General de la OTAN en Bruselas, Alberto Bin, quien ha asegurado que los Aliados están actualmente discutiendo una posible iniciativa de entrenamiento OTAN para el Oriente Medio. El principal objetivo de la iniciativa es “desarrollar un programa en el área de la enseñanza y adiestramiento que apoye los objetivos de la OTAN y responda a los requerimientos del destinatario, ampliando la experiencia de la Alianza en este campo”. Es demasiado pronto para predecir la forma final de la iniciativa, ha destacado, “aunque se espera que los trabajos sobre este tema estén completados antes de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN programada para Noviembre del 2006 en Riga”.

Alberto Bin ha hecho hincapié en que el mejorado diálogo mediterráneo, la iniciativa de cooperación de Estambul y los esfuerzos de adiestramiento llevados a cabo por la OTAN “son los tres principales elementos de la actual implicación de la Alianza en Oriente Próximo. Ellos demuestran que la OTAN está implicada en la Región y que los Aliados se dan cuenta de que tienen interés en su futuro”.

Por último, ha pronosticado que en un futuro inmediato la evolución del Próximo Oriente afectará a la seguridad euro-atlántica en mayor medida que el desarrollo de cualquier otra región. “Ese es el motivo por el cual la OTAN necesita explorar la forma en la que apoyar un cambio positivo; los primeros pasos ya se han dado y otros posteriores probablemente les seguirán para situar a la OTAN en una posición incluso mejor para ayudar a los Estados del Mediterráneo y al conjunto de la Región de Oriente Próximo a disfrutar de paz y estabilidad”, ha concluido.

Finalmente, el encargado de los Asuntos del Diálogo Mediterráneo y la Cooperación de Estambul, Peter Chisholm, ha asegurado en el Curso de Defensa que “estamos en un momento crucial en nuestra historia, y muchos pueblos de la región están envueltos en una lucha existencial entre las fuerzas de la represión, el odio y la intolerancia y las fuerzas de la libertad, la democracia, la moderación y la diversidad. Es una lucha larga y difícil que requiere perseverancia y cooperación”.

Es por esto, en un medio tan difícil, que la aproximación de la OTAN al Norte de Africa y Oriente Medio puede representar una diferencia considerable, ha destacado Peter Chisholm, “primero ayudando a mejorar las relaciones y promoviendo el dialogo entre occidente y el mundo árabe, y segundo permitiendo a los países de la región ofrecer una mejor protección a sus ciudadanos y la derrota del terrorismo que pretende destruir nuestro estilo de vida”. En este sentido, ha asegurado que EE.UU. y la Unión Europea pueden hacer mucho para apoyar a la sociedad civil y las reformas en la región mediante iniciativas bilaterales y a través del G-8, y la OTAN puede ayudar al avance de las reformas políticas y a la defensa de estas reformas necesarias para los países de la región trabajando para crear un clima de estabilidad”.

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