Cartas al director: "Soy la nueva pista de hielo"

Inmaculada Suárez Lecumberri

Portavoz Grupo Municipal PP Jaca

Me presento: soy la nueva pista de hielo y, ante todo, quiero pedir perdón a los vecinos de Jaca por haber invadido su intimidad. Sé también, ay, que les he creado ciertos problemas, tanto económicos como de infraestructura.

A veces me cuesta entender a los humanos. El otro día fui al ayuntamiento, a lo que dicen un pleno o algo así, y no pudieron aclararme nada. Ni siquiera mi nacimiento. ¡Como para resolver dudas mayores! Dentro del equipo de políticos que mandan --creo que se dice gobernar-- unos afirmaban que mi nacimiento, en la mente de alguien, fue antes de los Juegos Olímpicos de la Juventud; otro, que fue como consecuencia de designación de Jaca como sede de estos juegos. ¡Qué poco claro lo tienen, ellos, los políticos! (Creo que son del PSOE: Obreros, que no se que es eso), pero no se parecen nada a los que vienen todas las mañanas muy tempranito a hacerme y que les llaman también obrero. . . no sé . tendrá algún matiz que yo no capto

Cinco equipos plantearon mi nacimiento: Hermoso y Heinmannsfeld, IDOM, Enric Soria-Lluis Millet , Basilio Tobías y Coll-Barreu.

Según oigo a los que me vienen a ver, para hacerme recurrieron a un concurso de ideas. Lo convocó la Fundación Jaca 2007, que estaba integrada por políticos del Ayuntamiento de Jaca (de los que gobiernan), de la Diputación General de Aragón y de la Diputación Provincial de Huesca. Había también técnicos del Consejo Superior de Deportes, del Comité Olímpico Español y del Ayuntamiento.

En la presentación a los medios estuvieron presentes: el alcalde de Jaca, el Director General de Deportes de la DGA; Juan José Álvarez (del Consejo Superior de Deportes), Carlos Mallorquín (del Comité Olímpico Español), José María Abarca (por la Diputación Provincial de Huesca), y una técnico de deportes de Jaca designada por resolución de alcaldía.

El proyecto fue elegido por unanimidad y ganó Coll-Barreu, y el alcalde decía: “Es magnífico y un hito para la ciudad”.

García Mayor, director general de Deportes decía: “Hay que valorar los proyectos emblemáticos pero también la experiencia, y Coll-Barreu está construyendo las pistas de Turín y Bilbao”. Contaba también que el equipo trabajaba con la empresa ATI, que ha trabajado en el Allianz Arena de Munich para la Copa del Mundo de 2006, etc.

Y Abarca se mostraba satisfecho por la elección realizada.

Al oírles me pareció que todo eran buenos augurios: todos se llevaban bien y mi elección, según ellos, había sido muy acertada. Estaba feliz: iba a albergar dos pistas de hielo contiguas, pero independientes, una de 60 por 30 metros para competiciones y otra de 50 por 21 para uso lúdico, aunque con capacidad para tres pitas de curling; el aforo podía adecuarse al tipo de espectáculo para acoger hasta 6.500 espectadores. Mi presupuesto era de unos 12.000.000 de euros. (No es que confíe en mi memoria, que como es natural, es muy fría. He repasado todos estos datos en la prensa del viernes, 15 de octubre del 2004).

¡Todo era un sueño! ¿Qué ha podido pasar después? No entiendo nada. El otro día, en eso que llaman “un pleno”, llegué a escuchar que el equipo de arquitectos… que los técnicos. . . ¡lo estaban haciendo muy mal! ¡Pero si eran los mejores y han trabajado en tantos sitios! ¡Si se ve que sólo en Jaca son un desastre! Yo, si fuera Coll-Barreu, me defendería: semejante desprestigio no es bueno para una empresa, y mucho menos para un equipo de arquitectos que, además, eran los mejores y tenían muchísima experiencia. Y no sólo eso: el presupuesto ha subido de doce a veintiún millones de euros... y sin acabar. Que ya veremos cuánto cuesto yo al final.

No, no entiendo a los humanos. ¿Dónde están los que gobiernan? ¿Es que no se han enterado de nada? Si son Obreros, ¿por qué no entienden de obras? ¿Cómo se puede echar siempre a la culpa otros? Cuando a veces oigo la radio siempre veo que le echan la culpa al Partido Popular. Bueno, aquí por lo menos la tiene antes Coll-Barreu, pero después... ¡siempre otros! Me parece que, en deportes, se llama “echar balones fuera”. Siempre balones fuera.

Sí, insisto, oí bien. Tanto en la tertulia de la Ser como en el pleno aquel, la culpa del desastre es del equipo de arquitectos. ¡Y no lo entiendo! ¿Cómo se puede quedar tan tranquilo un político diciendo eso? ¿Y su responsabilidad con el ciudadano? ¿Y la dignidad personal de su gestión?

Mi madre pista, que era muy responsable, me decía: “Hija mía, pista, cuando debas hacer algo recuerda siempre tus derechos, pero también tus obligaciones”. Yo, en mi ignorancia de las personas, pregunto: ¿qué competencias tiene un alcalde? En un librito que encontré por ahí, que se titulaba Manual del Concejal, decía: “Dirigir, inspeccionar e impulsar los servicios u obras municipales”.

Y yo soy obra. Y soy municipal.

¡Qué decepción con algunos humanos!

Un besico con hielo. Seguiré contando mis problemas.

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