Inoportunidades de la Ministra

Luis Laiglesia

Hay determinadas decisiones que en política son inoportunidades, salidas de tono o simplemente metidas de pata.

Un ejemplo de ello es la visita de la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y las declaraciones que acerca de Biscarruès realizó esta pasada semana. Después de que la Comisión de Agua llegara a un acuerdo, y que los dos socios de gobierno en la DGA, PSOE y PAR, adoptaran una postura concreta sobre la obra, no puede llegar la Ministra y decir todo lo contrario. Si en Aragón se apuesta por modificado del proyecto, la Ministra no debería descolgarse con un anuncio de un proyecto nuevo que no contenta a nadie y que solivianta a los afectados por el embalse y a los regantes, de manera especial.

Otra cosa es que, desde el punto de vista jurídico-administrativo, sea legal o no ir al modificado. Digo esto porque ya se oyen voces muy autorizadas que dicen que ese procedimiento por el que Aragón ha suspirado es inviable, lo que puede ser el talón de Aquiles del embalse al que se tirarán, sin duda, quienes quieran dinamitar el proyecto.

Según esas voces, una obra no puede sufrir un modificado si no se ha contratado, y Biscarrués es una obra que, en efecto, no se ha contratado. Por tanto, ante esta situación, las citadas voces dicen que un nuevo proyecto, no solo es la mejor solución, sino la única para que el embalse sea una realidad.

De una u otra manera la visita de Cristina Narbona a punto ha estado de dar al traste con un acuerdo impensable hace unos meses y en el que coincidieron la mayoría de las fuerzas políticas y sociales de Aragón.

La consecución de ese acuerdo fue una labor de fontanería interna magistral, lo malo es que, cuando ha venido la propietaria de la fontanería a abrir el grifo, por poco se carga todas las tuberías. Y mientras tanto, los oficiales y peones, aguantando candela.

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