El alcalde de Monzón recuerda que la Diócesis ya tiene decidida la sede para los bienes

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En relación con las recientes declaraciones de los partidos políticos catalanes sobre el litigio de los bienes religiosos aragoneses que guarda la Diócesis de Lérida, y en particular sobre el respaldo a la idea de crear en Fraga una “subsede” del Museo Diocesano, el alcalde de Monzón, Fernando Heras, se ha manifestado en los siguientes términos:

De una vez por todas, los partidos políticos debemos abandonar el debate de un asunto que concierne estrictamente al ámbito religioso. Así se ha dicho muchas veces, pero los pronunciamientos de cariz interesado se suceden. El Derecho Canónico es el único juez en esta disputa, y las autoridades religiosas las encargadas de aplicar la resolución que proceda. Las sentencias del Vaticano son bien conocidas, y acudir a la vía de los tribunales civiles o politizar la discusión para eternizarla sólo puede restar solidez a las relaciones de convivencia de dos comunidades vecinas.

En la cuestión del destino último de los bienes que Lérida debe devolver (aquí no hay discusión posible porque todas las sentencias son favorables a las tesis aragonesas), cabe agradecer a los partidos catalanes su interés en buscar una solución “salomónica” que contente a las dos partes (desde su punto de vista). Sin embargo, caen de nuevo en el error de inmiscuirse en lo que no les compete. La Iglesia, representada por la Diócesis de Barbastro-Monzón, ya ha decidido dónde guardará los bienes: en el conjunto museístico de doble sede formado por los espacios expositores del Palacio Episcopal de Barbastro y la Casa de Servicios Diocesanos de Monzón.

No hay nada por decidir ni cabos por atar, salvó conocer la fecha exacta en la que serán devueltas las piezas a sus legítimos propietarios y cuándo estarán disponibles las salas que las han de albergar.

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