Buenas expectativas ante la temporada de caza de jabalí

En este mes de octubre ha dado comienzo la temporada de caza del jabalí, una de las piezas más codiciadas, que convierte a Huesca en una de las zonas más atractivas de España para practicar la caza. Las cifras de jabalíes abatidos en nuestra provincia cada año superan los 16.000 ejemplares lo que sitúa al Alto Aragón como uno de los puntos con mayor índice de capturas de nuestro país.

El aliciente de cazar en la provincia de Huesca es la posibilidad de conseguir piezas criadas en el ámbito natural y no en granjas, como está sucediendo ahora con el 80% de los animales en otras provincias. Con el inicio de la caza mayor da comienzo la temporada para jabalí, corzo y ciervo.

De las normas básicas que debe conocer cualquier cazador destacamos algunas como realizar un listado cuando la caza se realiza en grupo, señalizar la batida y extremar al máximo las medidas de seguridad en las esperas. Además, el Servicio Aragonés de la Salud advierte de los riesgos de consumir carne de jabalí que no este analizada por un veterinario, ya que existe el riesgo de contraer triquina.

Esta afición deportiva está muy extendida sobre todo en zonas rurales. La caza es mucho más que un deporte ya que combina: el paseo por un entorno natural, el poner a prueba las habilidades y reflejos del aficionado, la competitividad, la relación de complicidad entre quien caza y su perro, etc. Esto sin hablar de que el deporte de la caza es un verdadero acto social lleno de aventuras.

Son muchos los cazadores que cada año salen al monte cada fin de semana. La mayoría de la provincia de Huesca donde de las más de 27.000 armas censadas, de las que casi 23.000 están destinadas para caza. El Alto Aragón es una zona donde la caza es una actividad habitual por lo que las licencias y armas censadas para este deporte suponen casi del 90% del total.

Uno de los principales problemas son las redes de furtivismo que se acercan a la provincia y la excesiva comercialización, especialmente del Sarrio, que es el trofeo que mejor se paga. Las autoridades están intentando poner coto a estas redes para evitar la caza furtiva que indudablemente perjudica a los cazadores que cumplen la ley.

Este deporte en los últimos años ha sufrido un descenso alarmante en cuanto al número de las especies, causadas principalmente por la alta mortalidad de las crías, por temporadas de sequía o escasez de alimentos, cazadores que no respetan la normativa de los cotos o la disminución de la migración hacia zonas cálidas en invierno debido al cambio climático. El intenso movimiento de los animales en plena temporada provoca también múltiples accidentes de tráfico.

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