El atleta montisonense Dani Martí da el "salto" a los medios nacionales

Dani Martí

El saltador de altura del Hinaco Monzón, Dani Martí, ha sido protagonista del Martes Deportivo de la edición digital de “Aula del Mundo”. El artículo repasa la trayectoria del joven atleta desde sus inicios con siete años en el colegio hasta el 2006, año en el que se ha proclamado Campeón de España de Pista Cubierta y ha logrado su mejor marca personal (2.13).

El texto dice así: “Con sólo 20 años, su juventud no le ha impedido lograr grandes cosas en el salto de altura. Daniel Martí empezó a competir en serio en 2002, y desde entonces no ha dejado de ganar: fue primero en el Campeonato de España Juvenil de Pista Cubierta y al Aire Libre en 2003, y repitió doblete en 2004 en categoría júnior. En 2005 fue primero de nuevo en Pista Cubierta y segundo en Aire Libre. Este año ha conseguido el primer puesto en el Campeonato de España Promesa de Pista Cubierta y en el Campeonato de España Universitario

Empezó con siete años. En su colegio celebraron un campeonato de Atletismo, ganó, y la experiencia le gustó. Decidió apuntarse a la Escuela de Atletismo de Monzón (Huesca), de donde es natural, para hacer fondo. Luego pasó a disciplinas más técnicas: vallas, velocidad, salto de longitud, de altura... Se lo tomaba como un juego.

Pronto se dio cuenta de que destacaba en los saltos de longitud y altura, aunque lo que realmente le entusiasmaba era la segunda. Al crecer cambió de grupo y de entrenadores. En la temporada 2004-2005 se vino a Madrid, al Centro de Alto Rendimiento de la Residencia Joaquín Blume, para entrenar bajo las órdenes de Arturo Ortiz.

Los entrenamientos son realmente duros, y Dani ha notado el cambio: “Aquí entreno bastante con pesas, haciendo sentadillas y otros ejercicios sólo de piernas, porque de brazos no nos interesa desarrollar músculo. Cuanto más delgados estemos de arriba mejor, porque el peso lo tenemos que levantar”, nos explica. “Me sirve porque luego, en la batida, meto la pierna y subo hacia arriba como si nada”. Ahora tiene más potencia. Lo que menos le gusta es la pretemporada por el “montón de kilómetros” que tiene que hacer para coger fondo. Lo que más le gusta es “aprender la técnica, y por supuesto, la competición”.

Empezó a disputar pruebas en 2002, en la categoría juvenil. Su primer triunfo fue en Aragón, en el Campeonato de España de la Juventud, un concurso por comunidades. Al año siguiente quedó primero en el Campeonato de España Juvenil tanto en pista cubierta como en aire libre. Esto le llevó al Campeonato del Mundo sub 18 de Aire Libre en Sherbrooke, Canadá, que recuerda con especial cariño: “Llegaba con la marca justa, la mínima que era 2.02, pero los demás, por culpa de la lluvia,saltaron por debajo de sus marcas, así que me metí en la final”.

Además de entrenar duramente, Dani estudia Ingeniería Electrónica. Para compaginarlo, en ocasiones se levanta a las cinco de la mañana: “Vivir del atletismo es muy difícil, así que tengo que pensar en otras cosas”.

AÑO ESTRELLA. Éste es el segundo año que Daniel está en la Residencia Blume. En 2006 ha conseguido ser el primero en el Campeonato de España Promesa de Pista Cubierta; cuarto en el Campeonato de España Absoluto de Pista Cubierta; primero en el Campeonato de España Universitario; segundo en el Campeonato de España Promesa de Aire Libre; quinto en el Campeonato de España Absoluto de Aire Libre; y séptimo en el Encuentro Internacional Promesa en Pilsen, en la República Checa. Además ha logrado su mejor marca personal: 2.13 metros.

ALTURA. Con 1,73 metros de altura, Daniel se encuentra muy por debajo de la media. En España, los saltadores miden más de 1,85, que se convierten en más de 1,90 en los demás países.

TRAUMÁTICO. El salto de altura es más duro de lo que parece. La mayoría de los saltadores pasan por quirófano. Todo sufre: las rodillas, los pies, la espalda... Es un prueba muy traumática. En el momento de la batida, el pie aguanta entre siete y nueve veces el peso del atleta. Una persona que pese 80 kilos puede generar una presión de 720 kilos sobre el área del pie, relativamente pequeña.

Una de las funciones en la Federación Española de Atletismo de Arturo Ortiz, recordman nacional de salto de altura, es acudir a campeonatos para ver a jóvenes y hacer informes sobres sus capacidades, así como ir de concentración con ellos para conocerlos al margen de la competición. Conoció a Dani en un encuentro de tres días en Madrid: “Su respuesta en la capacidad de salto me sorprendió muy gratamente, y hablando con él me pareció un chico estupendo”. Hizo los informes pertinentes.

Su entrenador de siempre pensó que era el momento de que evolucionara, y conociendo el interés que despertaba en Arturo, se puso en contacto con él para ver qué posibilidades tenía. La única pega: al ser demasiado pequeño, no estaba dentro del perfil del saltador. Ortiz se lo tomó como un reto, considerando que Daniel se encontraba muy por encima de la media. Asociado al Centro de Alto Rendimiento de la Blume, pidió que no se tuviera en cuenta su estatura y le dejaran ser su entrenador.

El presidente confió en su criterio y Daniel se vino a la residencia de Madrid. “Ahora tengo que convencerle de que es todo lo bueno que puede llegar a ser”, nos comenta. “En el campeonato del mundo en Canadá cayeron cuatro gotas, los demás se asustaron y él no. Eso te demuestra quién vale, y él es bastante mejor de lo que se cree”, dice convencido su entrenador.

Daniel Martí es de Monzón (Huesca), un pueblo de 15.000 habitantes que nos ha dado cuatro atletas olímpicos: Javier Moracho, Álvaro Burrell, Eliseo Martín y Javier Gazol. Dani ha tenido la suerte de entrenar con dos de ellos. Con nueve años trabajó con Eliseo Martín, sexto en 3.000 metros obstáculos en Sydney 2000. Siguió con Burrell, olímpico en Barcelona en decatlón, y uno de los cuatro atletas que ha conseguido más de 8.000 puntos en las pruebas combinadas.

Arturo Ortiz, su entrenador desde 2005, ostenta el récord nacional con 2,34 metros conseguidos en Barcelona en 1991, en la Final de la Copa de Europa B. Ha participado en nueve ediciones de la Copa, siete de ellas en la máxima categoría”.

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