Peñas Cai Huesca ganó en un mal partido al Real Madrid

La victoria por 67-65 es lo poco positivo que se puede salvar del partido y es que el Peñas demostró muchas carencias y que está en un mal momento de juego y con una falta de confianza en los jugadores a los que se les encoje la mano cada vez que hay que mirar al aro. Los nervios atenazaron a los verdiblancos que estuvieron a punto de perder lo que hubiera sido un autentico desastre si contamos que enfrente estaba el Real Madrid que es colista con tan solo un triunfo.

Esta victoria y la derrota del Vigo en su pista contra el Caja SanFernando le ha permitido a los de Toñín Ara situarse terceros por la cola y aunque la situación no es para echar cohetes ahora hay que afrontar otro partido clave en la pista del Cornellá que este fin de semana perdía en Orense por 81-71 y que lleva un triunfo más que los oscenses por lo que sería una buena ocasión para seguir subiendo posiciones en la tabla.

El partido fue malo y los dos equipos demostraron porque están donde están a estas alturas de campeonato. El Peñas Cai Huesca falló pero lo hizo ante un rival que perdió 21 balones, por 12 los locales, faceta en la que se sí se mejoró respecto a otros encuentros. Muchos altibajos en el juego y desconcierto que está llegando a la grada que protestó al equipo y le despidió entre pitos por el mal juego y aplausos por la victoria.

El primer cuarto finalizó con el resultado de 26-21 para los de Toñín Ara. Al descanso el resultado era un inquietante 38-39. El Real Madrid fue capaz de neutralizar una pequeña ventaja que tuvieron los oscenses en este cuarto. En el segundo periodo la situación no mejoró y los madrileños seguían apretando y el Peñas fallando para llegarse con otro preocupante 53-54.

Los 10 últimos minutos fueron para llorar. Peñas Cai Huesca y Real Madrid no daban una a derechas e incluso con el 66-65 estuvieron los últimos cuatro minutos y medio sin anotar. Solamente Castelló consiguió un tiro libre a falta de cuatro segundos que dio el triunfo a los verdiblancos después de que los visitantes robaran un balón al propio Castelló y luego cometieran una discutible falta en ataque que pitaron los colegiados a favor del Peñas. El último rebote de Larry Betrán valía su peso en oro. El capitán fue de lo mejor del equipo.

Jugaron todos menos Wilson y poco se puede destacar. La juventud de los madrileños les hace fallar demasiado y no me hubiera gustado estar en la piel del Peñas si en lugar del Real Madrid hubiera sido otro equipo al que se le hubieran dado tantas facilidades. Una victoria agónica que permite seguir creciendo, pero no nos engañemos que el Peñas está muy lejos de ser el equipo que todo el mundo espera.

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