Satisfacción tras las jornadas del Temple en Monzón

Como colofón a las primeras jornadas sobre la Orden del Temple, organizadas por el Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio (CEHIMO), se llevó a cabo una excursión por distintos puntos de la antigua Corona de Aragón donde quedan vestigios de la presencia de las mismas.

Según Jaime Peralta, coordinador de las Jornadas, se cumplió con el horario y se desplazaron un total de cuarenta personas a la excursión del sábado para visitar Chalamera, Tortosa, Miravet y Gandesa.

Las jornadas contaron con la presencia del historiador Francisco Castillón Cortada quien recordó fue en 1143 cuando la Orden del Temple recibió el Castillo de Monzón con sus tierras y propiedades. Los templarios convirtieron Monzón en la principal casa de la Orden en la Corona, donde quedó centralizada la comandancia militar. Dada la importancia que adquirió Monzón, se llevaron a cabo importantes obras, ampliando el Castillo y la Catedral de Santa María, y las bases económicas experimentaron fuertes progresos.

Asimismo con Joan Fuguet, profesor de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña quien destacó la similitud del Castillo Templario de Monzón con las mismas edificaciones de la Orden en el Próximo Oriente. Para el historiador, su conservación ha sido muy buena, a pesar de haber sufrido los efectos de varias guerras. Fuguet se refirió asimismo a toda la arquitectura menor en las encomiendas. En el caso de Monzón, se ha referido a la importancia de la Iglesia de San Juan, ubicada en una de las laderas del Castillo, de la que dependieron 28 iglesias de la zona.

Las jornadas, impulsadas por el CEHIMO, continuaron el viernes con Ana Isabel Lapeña, profesora de la Universidad de Zaragoza, que centró su ponencia en “La Orden del Temple en Aragón”.

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