Medidas para prevenir riadas del Sosa en Monzón

El Grupo Parlamentario de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, a través de su Diputado y Portavoz, Adolfo Barrena, ha conseguido la aprobación por unanimidad de una Proposición no de Ley transaccionada que relativa a prevención de las crecidas del Río Sosa en Monzón y evitar sus consecuencias.

La iniciativa estaba motivada por los riesgos que tenía para la población de Monzón riadas como la que tuvo lugar el pasado 15 de agosto, y que afectó a varias zonas urbanas de esta localidad.

La iniciativa transaccionada, aprobada por unanimidad en la Comisión de Medio Ambiente pide al Gobierno de Aragón: Tomar las medidas necesarias para hacer efectiva la reforestación este año del monte público de la cuenca del Sosa, especialmente del arrasado por el fuego en la zona de Calasanz y Peralta de la Sal, al objeto de minimizar la escorrentía en la cuenca minimizando posibles daños y evitando igualmente la erosión de la tierra en esas zonas.

Igualmente, en el monte privado de la cuenca del Río Sosa, arbitrar medidas que, con ayudas económicas para la reforestación en los casos necesarios, ayuden a la reforestación total de la zona. Solicitar al Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro, que realice una evaluación hidrológica del río Sosa, con una estimación de avenidas de agua para distintos períodos de recurrencia, con el fin de determinar las zonas inundables y las medidas y obras necesarias para evitar los posibles daños. Y Solicitar al Ministerio de Medio Ambiente la instalación de un sistema de aviso de riadas al objeto de poder planificar con antelación suficiente las medidas necesarias en caso de crecida, así como que el Ministerio de Medio Ambiente, en coordinación con el Ayuntamiento de Monzón, continúe con la 2ª y 3ª fase proyectadas para la canalización del Río Sosa en el tramo que discurre por el casco urbano de Monzón.

El Concejal de Monzón, Miguel Aso, se ha congratulado por la aprobación de esta Proposición no de Ley, que supondrá “conocer con previsión una posible riada, y la reforestación de los montes de la cuenca”, y, en definitiva, “evitar daños para los bienes y la ciudadanía”.

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