Ley y especulación

Luis Laiglesia

Llevamos ni sé cuanto tiempo en el panorama político nacional oyendo hablar del dichoso problema vasco y del tripartito, antes de Maragall y ahora de Montilla. Sin negar la importancia de ambas cuestiones y el enconamiento mediático que existe sobre ambas, es difícilmente explicable que un asunto tan importante como la ley del suelo que el gobierno de Rodríguez Zapatero ha presentado en el Congreso haya pasado inadvertida.

Los datos acerca de lo que está ocurriendo con las viviendas en los últimos 7 años son demoledores. Desde 1998 el precio de los pisos ha subido un 150%, mientras que los sueldos lo habrán hecho, en el mejor de los casos, un 25 o un 30%. Pero lo del suelo es de escándalo, el aumento del precio de los solares en el mismo período de tiempo, desde 1998 hasta 2005, ha sido del 500%, una realidad preocupante de verdad.

Es este uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la sociedad española.

Los pisos cada día cuestan más, ante lo que los promotores han optado por hacerlos cada vez más pequeños y las entidades crediticias por hacer préstamos con plazos más largos. ¡Algunas hipotecas son a 40 años ya!

La ley del gobierno pretende evitar que esta carrera, inasumible socialmente, continúe. Sin embargo ha pasado prácticamente desapercibida. Apenas una pequeña reseña en los informativos nacionales el día que se debatió en el Congreso.

Parece que no interesa airear este asunto, porque algunos pueden perder mucho, o más bien pueden dejar de ganar con operaciones especulativas como las que han venido realizando.

Espero que en esta ocasión, para variar, la Ministra Trujillo dé en el clavo y el gobierno comience a intervenir de forma eficaz en un asunto de interés general y que afecta a todos, porque, de lo contrario, el aumento del precio del suelo y de la vivienda se va a convertir en un problema irresoluble.

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