Tamarite acoge una jornada sobre agroalimentación de la Litera, Somontano y Daroca

Productores agroalimentarios de las comarcas de la Litera, Daroca y Somontano de Barbastro se han reunido en Tamarite de Litera con el fin de conocer los primeros resultados de los estudios de calidad que ha realizado el CITA para las tres demarcaciones por encargo de las comarcas.

Esta jornada de trabajo se ha organizado con motivo de la finalización del proyecto RegiP, en el cual han participado las tres instituciones comarcales y la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP), con el objeto de apoyar la promoción y la comercialización del sector agroalimentario.

Durante el año 2006, en cada comarca se han promovido diferentes acciones, entre las cuales se destaca el estudio para la creación de una marca de calidad vinculada a cada territorio, mediante la colaboración del CITA. Todo ello ha sido posible gracias a la cofinanciación del programa Interreg III y del Gobierno de Aragón.

En concreto, se han estudiado 35 empresas de la Litera (17) y del Somontano (18), mientras que en las de Daroca (7) se está en estos momentos realizando el estudio de campo.

“Sabemos producir muy bien, el problema que viene posteriormente con su comercialización. En ese sentido, impulsados por los productores, hemos trabajado en estos estudios de calidad”, señaló el presidente de la Comarca de la Litera, Salvador Plana. El responsable comarcal destacó también la intención de la Comarca de continuar profundizando en este aspecto y ya apuntó que a través de la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias se van a seguir intentando lograr proyectos europeos que ayuden a financiar la continuación de esta iniciativa. “Hemos aprobado seguir adelante con la presentación de tres nuevos proyectos, que consideramos son muy importantes para nuestros territorios”, manifestó Plana.

Por su parte, el consejero delegado de Desarrollo de la Comarca de la Litera, Francisco Mateo, destacó la fuerte apuesta que ha realizado la Litera por los agroalimentarios “con la creación de una marca para promocionar su calidad pero previamente necesitábamos tener un estudio como el presentado de cara a seguir posteriormente con el establecimiento de un reglamento de uso de la marca”. Mateo considera que este estudio “deberá permitir mejorar los productos con el fin de tener una marca de calidad y que sea una referencia”. Asimismo, señaló que la utilización futura de la marca está abierta a otros productores que hasta el momento no han participado en el proceso.

Los principales aspectos que se han analizado en el estudio del CITA se han centrado en las características de la empresa en cuanto a niveles de facturación, grado de penetración en el mercado, plantilla, cumplimiento de prevención de riesgos laborales, grado de implantación de los sistemas de análisis de peligros y control de puntos críticos y los aspectos relacionados con la percepción de la calidad tanto por parte de las empresas como la calidad de los productos elaborados.

Los principales resultados de este estudio destacan que se trata esencialmente de microempresas con menos de 10 trabajadores, ubicadas en el entorno rural, comercializando hasta el momento sus productos en el ámbito más próximo y con potencialidad de crecimiento en un futuro ahondando en la calidad de sus producciones.

Otro de los elementos que más se ha valorado en el estudio por parte del CITA es la responsabilidad social de las empresas, destacando que no son contaminantes, uno de los aspectos que más se valora en este tipo de microempresas agroalimentarias.

Según el estudio elaborado por CITA, la mayor parte de las empresas de la Litera y del Somontano que han sido analizadas valora como un elemento fundamental la utilización de una materia prima de calidad, así como un control cada vez mayor de su producción.

Asimismo, en el encuentro también se desarrolló una segunda ponencia a cargo del gerente del grupo de acción local LEADER del Valle del Ese-Entrecabos (Asturias), Luis García, quien explicó su experiencia de marca de calidad territorial y enlazada con la marca “Calidad Rural” que implica a diferentes demarcaciones.

García destacó la importancia de trabajar unidos a los productores agroalimentarios, aprovechando algunos aspectos vinculados al territorio para su promoción. En este sentido, señaló que lo importante es extender al máximo número de sectores la marca, estableciendo unos criterios generales para su cumplimiento y creando también cartas específicas para cada uno de los sectores planteados. “De esta forma, cuantos más seáis mejor podreis llevar la promoción de vuestros productos, aunque con la calidad como elemento de referencia. No es necesario que todos los productos que cada empresa agroalimentaria se sumen a la marca, sino que los productos de gama alta”, explicó.

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