Ni sí, ni no, ni todo lo contrario

Lorenzo Río

Difícil adoptar una posición con la que se montaba por este macropuente en el que estamos inmersos. Hablo de la polémica que se generaba desde semanas atrás con la fijación del pasado 7 de diciembre como fiesta local. Festivo que hacía que muchos oscenses pudiesen disfrutar de un largo y enorme macropuente -acueducto incluso para los que consiguieron hacerse con una semana entera de fiesta-, incluso muchos comerciantes o empleados del comercio de la ciudad que siempre tienen vetado este tipo de festividades porque ya saben, se dice que el comercio "siempre a su servico", aunque en esta ciudad no siempre es así.

Ahora que ya ha pasado, que ya se puede hacer balance, muchas son las opiniones que vierten sobre este puente. A mi, la verdad, es que me cuesta decidirme por una posición u otra. Por la de quienes critican que los comercios decidiesen abrir sus puertas ese día 7 -por cierto, chapeau por ese 25% que lo hicieron porque daban algo de vida a una ciudad que parecía fantasma- o por la de quienes lo hacen a los que cerraron y consiguieron marcarse un buen puente, de esos que nunca tienen. Por eso, unos u otros, todos tienen sus 100 gramos de razón. Pero lo cierto es que si Huesca quiere erigirse en eso de ser una ciudad turística, no es menos cierto que el comercio ha de hacer un esfuerzo doble, casi triple, para conseguirlo. Porque el comercio es uno de los activos más importantes de una ciudad, y es lo que ofrece también una determinada imagen al visitante. Por ello, no parece que lo más recomendable para ofrecer a nuestros turistas en uno delos puentes más importantes del año sea una Huesca muerta, sin vida, y sin ningún establecimiento donde comprar o curiosear. No parece lo más coherente, la verdad, pero como he dicho antes, es cierto que el comercio también se merece poder disfrutar por una ocasión, de esos grandes puentes que están acostumbrados a vivir los más que numerosos trabajadores de la Administración en nuestra ciudad.

Por eso, por unos y otros, por uno y otro motivo, hay opiniones para todos los gustos, y balances para todos los gustos. Lo que está claro es que Ayuntamiento y comerciantes nunca volverán a fijar un macropuente semejante a este. Si me preguntan de qué lado me pongo - de los que abrieron o de los que cerraron- sólo me viene a la cabeza el responder "ni sí, ni no, ni todo lo contrario".

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