El Ayuntamiento de Biescas realiza obras de emergencia en el cauce del río Gállego

Gállego

 

El Ayuntamiento de Biescas ha comenzado una actuación de emergencia en el cauce del río Gallego ante el deterioro que presenta las defensas de la margen izquierda del río, un kilómetro aguas arriba del puente de Oliván, donde ha desaparecido prácticamente un tramo de 100 metros de escollera.

La voz de alerta sobre la situación de peligro de que una nueva crecida del río Gallego provocará el corte de la carretera de acceso a Oros Bajo y la posible inundación de toda la zona de huertas de Oros y Olivan, fue realizada por representantes de dichos núcleos en el último pleno municipal, y una vez inspeccionada la zona con técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, se ha tomado la decisión por parte del alcalde de que, ante el peligro evidente de desbordamiento del río en el supuesto de que las circunstancias meteorológicas hagan necesario realizar desembalses de la presa de Bubal, tal como ha ocurrido en los dos ocasiones desde el pasado mes de octubre, era necesario y urgente intervenir en el cauce para intentar desviar el flujo principal de la corriente, de manera que no incida directamente en la zona dañada de la escollera de la margen izquierda.

Para tal fin, desde primeras horas de la mañana de este sábado, una máquina de orugas esta realizando labores de preparación del terreno, y en los próximos días esta máquina abrirá un nuevo cauce en los depósitos aluviales de la margen derecha, para que así se evite el riesgo de desbordamiento y se pueda realizar la reparación de la escollera.

Según ha declarado el alcalde de Biescas, Luis Estaún, la actuación que se está realizando en Olivan es la más urgente, pero las riadas de los últimos meses han producido daños en muchos mas tramos del cauce del río Gallego a su paso por el término municipal de Biescas, además de destruir infraestructuras de riegos y daños en fincas particulares.

Todo ello pone de manifiesto el deficiente mantenimiento de los cauces, que presentan un estado de sedimentación y cobertura vegetal que impide la evacuación de los caudales que normalmente circulaban por el río Gallego antes de la construcción de la presa de Bubal, infraestructura que para que cumpla perfectamente con una de las misiones para la que fue construida, como es la laminación de avenidas en el río Gallego, debería contar en sus previsiones de explotación con un  presupuesto para el mantenimiento de las defensas del río y la limpieza de los sedimentos que se depositan debido al aprovechamiento hidroeléctrico y para riego de los caudales del río Gallego.

 

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