El Ayuntamiento de Monzón puntualiza a Greenpeace en su campaña " ModaSin"

En relación con el reportaje “ModaSin” publicado por la revista trimestral de Greenpeace en el que aparecen fotomontajes de modelos sobre el fondo de empresas químicas de Monzón, y también para salir al paso de una nota de prensa de esa organización en la que se afirma que “las químicas de Monzón son fuente de una grave contaminación tóxica”, el Ayuntamiento de la ciudad realizaba algunas puntualizaciones relativas a empresas que no funcionan como Dafne o la Azucarera, productos como el Dicofol que no se fabrica, la tramitación de la Autorización Ambiental Integrada por Ercros y Polidux , y la preocupación por el cumplimiento de la legislación vigente por las administraciones.

El fondo de algunas fotografías son las instalaciones de Dapfne, empresa que fabricaba plaguicidas y productos de uso farmacéutico y dejó de funcionar en el verano de 2002. También aparecen los silos de Cementos Portand, sin uso desde hace décadas, y la chimenea de la fábrica azucarera, que no echa humo desde los años sesenta (en el fotomontaje, sí).

Algo similar ocurre con Montecinca, empresa que no fabrica dicofol desde septiembre, por lo que es erróneo afirmar que en Monzón hay un vertido continuo de DDT al Cinca, como se lee en el comunicado de Greenpeace. Es más: Montecinca y Química del Cinca, ambas del grupo Iberclor, están inmersas en el proceso de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que otorga la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.

En cuanto a Polidux y Ercross (antigua Aiscondel), las otras dos empresas involucradas en el reportaje, cabe decir que la primera consiguió el pasado verano la AAI. Este “permiso único” la obliga, entre otras cosas, a comunicar al Registro Estatal de Emisiones y Contaminantes el volumen de sus emisiones a la atmósfera y a homologar los medidores de contaminación. Aiscondel, por su parte, dispone de la ISO-14000 de Gestión Ambiental y del EMAS europeo, cuyos estándares todavía son más exigentes si cabe, y en verano presentó en la DGA toda la documentación necesaria para conseguir la AAI.

El Ayuntamiento de Monzón es el primer interesado en que todas las empresas radicadas en el término municipal cumplan la legislación vigente, y le constan las inversiones realizadas en los últimos años por las químicas para acomodarse al marco legal. Además, en breves fechas, de acuerdo con el departamento de Calidad Ambiental de la DGA, va a realizar una “auditoría” del estado del aire que envuelve la ciudad. Este estudio, a cargo de una empresa especializada, determinará los índices de productos que no registra la estación fija instalada en el cerro del Palomar, la cual sólo detecta las emisiones más elementales. “Es una prueba más de nuestra preocupación por el control exhaustivo de la actividad del sector químico. Si la auditoria delata la presencia de contaminantes por encima de los niveles permitidos, actuaremos en consecuencia contra los focos de emisión”, indicó el alcalde.

El Justicia de Aragón abrió un expediente meses atrás “ante las noticias de un posible exceso de mercurio en el aire de Monzón”, y lo ha archivado hace unos días al recibir la información que requirió y conocer “la preocupación de los Departamentos de Salud y Consumo y de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento y las actuaciones que vienen realizando para encauzar el problema y disminuir paulatinamente su incidencia”.

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