Ceos Cepyme considera un ataque a las empresas de Monzón el fotomontaje de Greenpeace

El presidente de los empresarios, Javier Vilarrubi, en un duro comunicado arremete contra la campaña de Greenpeace “Moda Sin tóxicos” en la que se usan las imágenes de empresas químicas para relacionar el mundo de la moda con los tóxicos, lo cual sirve de excusa para atacar a las empresas químicas en general y a las de Monzón en particular. En el texto, Ceos Cepyme Cinca Medio, denomina panfleto a la campaña de los ecologistas y señala que se vierten expresiones, conceptos absolutamente falsos y elocubraciones no demostradas por la Ciencia como afirmar que nuestros abuelos no tenían 300 sustancias químicas en la sangre como ahora. Vilarrubí afirma que no conoce la resolución de los análisis de sangre del XIX, pero que es tendencioso establecer como causa-efecto el desarrollo de la industria en la localidad, que ha supuesto una verdadera revolución.

En la nota se recuerda que la industria química fabrica productos que garantizan nuestra calidad de vida y que el desarrollo industrial proporcionó los recursos suficientes para mejorar las condiciones de trabajo y de vida en general.

Con respecto, a la presentación fotográfica, el presidente explica que “resulta sorprendente ver imágenes completamente falseadas respecto de la realidad. Así pueden observarse cielos rojizos, instalaciones verde luminiscente como si de sustancias radiactivas se tratara, tonos violáceos, humos, blanquecinos por doquier, que sólo existen en la imaginación del autor del reportaje, humos sobre chimeneas que llevan años fuera de servicio”.

Para Ceos Cepyme, Greenpeace parece entender que un ataque a Monzón va a suscitar menor controversia que si se plantea un ataque a otras poblaciones, regiones o nacionalidades que hipotéticamente estarían mejor preparadas ante estas circunstancias. Y se plantea las siguientes interrogantes: ¿Realmente se piensa que Monzón es el mejor exponente de la contaminación a nivel español o mundial? ¿Es realmente España un país en el que no ocurre ningún incidente ambiental, y por eso debemos fijarnos en Monzón, aunque no haya ocurrido ninguno? ¿No existen países como China, que no han firmado el protocolo de Kioto, en donde la contaminación sea un problema grave, como para preocuparnos de la contaminación en Monzón?

Evidentemente, sigue el comunicado, Greenpeace elige bien sus contrincantes y siempre escoge la parte más débil.

Por último, Javier Vilarrubí, tras analizar el reportaje, se pregunta por la imparcialidad, hosnestidad y credibilidad de Greenpeace.

Por su parte, la responsable de la campaña de tóxicos, Sara del Río, ha señalado que “la industria química de Monzón es bastante significativa e icónica como para utilizarla en la campaña”.

Ante la percepción de los empresarios de que el ataque del grupo ecologista a Monzón pueda provocar menos controversia que si se plantea un ataque a otras poblaciones, la responsable de la campaña de tóxicos destaca que no es así, ya que Greenpeace ha estado contra la industria química en muchos países del mundo. Según Sara del Río, los empresarios deberían justificar cómo estas empresas continúan contaminando.

La responsable de la campaña sale al paso de las críticas por la manipulación de algunas de las fotografías, apuntando que se trata de “tratamientos artísticos”. Del Río añade que “lo grave no es lo que se ve en las fotos, si no lo que no se ve”.

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