Aspace conmemora su 25 aniversario con la edición de un libro

La Asociación de Personas con Parálisis Cerebral, ASPACE, ha conmemorado sus bodas de plata con la edición de un libro. Publicado por la editorial Candela, recoge todo el trabajo realizado por los profesionales y voluntarios y en el que el eje conductor es el afán de superación de las personas que sufren este tipo de discapacidad.

Fernando Elboj, alcalde de Huesca, Joaquín Lanuza, presidente de Aspace-Huesca, Javier Callau, director gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, José Ángel Alegre, representante de la editorial, y María Antonia Borderías, diputada de Bienestar Social de la Diputación Provincial de Huesca han presentado este libro conmemorativo.

Un libro que persigue despertar la sensibilidad del lector aportando algunos datos básicos sobre ASPACE- Huesca a través de un recorrido por sus 25 años de historia. Bajo el título “Una historia de trabajo y ternura”, el volumen gira en torno a las fotografías de Sergio Padura, apoyadas en textos de la periodista Elena Fortuño.

En palabras del presidente de ASPACE- Huesca, Joaquín Lanuza, “es un libro alegre y vital que trata de personas que buscan vivir un poco mejor”. En él se pueden encontrar retazos de la vida de estas personas y de sus familias, como por ejemplo la lucha de Noelia López Aso. La parálisis cerebral de Noelia López ha limitado enormemente sus posibilidades de movimiento pero no ha impedido que haya cursado los estudios de Derecho en Zaragoza y en estos momentos está independizada y trabajando para la ONCE. Todo un prototipo de que con esfuerzo y trabajo casi todo es posible.

Por su parte, Fernando Elboj, alcalde de Huesca, ha destacado la difícil época en la que la asociación comenzó a dar sus primeros pasos. Fue en 1980. Unos díficiles caraterizados por la falta de concienciación y el desconocimiento sobre este tipo de discapacidad.

ASPACE empezó su andadura en 1980, impulsado fundamentalmente por Joaquín Lanuza y nació con el objetivo de acercar los servicios específicos que requerían los niños con parálisis cerebral. Ahora, veinticinco años después de la fundación de ASPACE, se puede ver todo lo que han hecho. Como la construcción de una residencia en la carretera de Grañén. Además de esta residencia, ASPACE-Huesca pretende edificar una nueva ala para suplir las carencias de espacio, sobre todo en la zona de adultos. También destaca la atención temprana orientada a niños entre los 0 y los 6 años, entre otros servicios que presta la asociación.

Los afectados por parálisis cerebral llevan aparejados a las limitaciones motoras, problemas tan graves como retraso intelectual, dificultad para desarrollar y emitir lenguaje, epilepsia, trastornos ortopédicos y limitaciones visuales y auditivas, entre otros muchos, ya que varían en cada caso. A lo largo de este cuarto de siglo, ASPACE- Huesca ha aumentado notablemente el número de socios familiares, que ha pasado de los nueve iniciales a los más de ochenta en la actualidad.

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