Dos nuevos sacerdotes en la diócesis de Huesca

El año que termina tiene tres nombres propios en la diócesis de Huesca: Lorenzo Naya y José Alegre fueron ordenados sacerdotes. Por otro lado, fallecía Agustín Catón, quien fue durante quince años Vicario General de la Diócesis de Huesca.

A lo largo de los últimos doce meses, la diócesis ha seguido asentándose, tres años después del nombramiento del obispo Jesús Sanz. Se trabaja en el Plan de Pastoral y en multitud de pequeños frentes con el fin de cubrir todas las necesidades que presentan las parroquias.

Al poco de comenzar 2006 llegaba la triste noticia, el 7 de febrero, de la muerte repentina de Agustín Catón. Tenía 64 años, y tras haber sido Vicario General de la Diócesis de Huesca, era entonces párroco de la iglesia de Santiago en Huesca. Una pérdida que fue muy llorada por el aprecio que tanto sacerdotes como fieles sentían por él.

Pocos días después, el 19 de marzo, se ordenaba sacerdote Lorenzo Naya, coincidiendo con la celebración del día del Seminario. El 7 de mayo se ordenaba diácono a José Alegre, quien fue ordenado finalmente sacerdote en otra celebración el 8 de diciembre, día de la Inmaculada. Ambos han asumido importantes tareas pastorales.

Llegada de dos nuevos sacerdotes que viene a mejorar un poco la precaria situación en la que se encuentra la diócesis, con una media de edad muy elevada. Además, este pasado mes de diciembre también fallecía, Enrique García, sacerdote de la Catedral. Afortunadamente, llegaron un sacerdote cordobés y otro argentino a la diócesis, lo que permitió poder ajustar mejor el funcionamiento de algunas parroquias o delegaciones.

Si por algo se distingue la diócesis de Huesca es por la intensa formación que están siguiendo los sacerdotes más jóvenes. Francisco Raya dejó de ser párroco de la Catedral, y finaliza su tesis sobre Liturgia. Rodolfo Prieto, rector del Seminario desarrolla estudios de Teología Moral y Espiritual. Fernando Altemir, realiza igualmente su tesis, del mismo modo que Luis Gurrucharri, que lleva a cabo estudios sobre la Biblia.

Por segundo año, la diócesis celebró la festividad del Corpus Christi, con una solemne procesión, que recorrió las principales calles de Huesca y que finalizó en la Catedral.

El año se despide con unos 250 religiosos y religiosas. También hay unos 80 sacerdotes en la diócesis, sin contar a los salesianos y los viatores. El 77% de ellos tiene más de 60 años.

Si el año pasado se terminaban las obras en la basílica de San Lorenzo, en este 2006 se han realizado importantes trabajos en las fachadas de la iglesia de Santo Domingo y San Martín, que han sido restauradas y limpiadas, por parte del ayuntamiento de Huesca y del Gobierno de Aragón. También se restauró, con cargo a los fieles, el retablo de San Martín, muy querido por los parroquianos.

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