El 2007, empieza con orden: en lunes

Cristina Pérez

Ya está aquí. Los que hemos podido llegar hasta la meta del 2006, estamos ya recorriendo los primeros metros del 2007 y lo hacemos en lunes. Como dios manda; porque arrancar un año, justo en lunes, ya dice mucho de esta carrera contrarreloj en que se convierte el recorrido por la vida.

Empezar en lunes es como empezar desde el primer escalón, arrancar desde el número uno, empezar la casa por abajo o ponerse el calcetín y luego la bota... en fin que da la sensación de que, este año, entra con orden... ya veremos si es capaz de hacer perdurar esta metáfora absurda que estoy planteando o si las tropas rebeldes de la resistencia empiezan pronto el acoso y derribo.

Porque cada año tiene su particular guerra. En todos los sentidos. Cada año que se cierra hacemos balance y comprobamos las bajas y altas de nuestras particulares nóminas de la existencia. Y, siempre, nos damos cuenta de que los ataques exteriores han sido continuos, que en ocasiones hemos sido capaces de permanecer en la trinchera, otras nos hemos situado en primera línea de fuego y, las más, hemos tenido que mantener un cuerpo contra cuerpo, para poder pasar al otro lado. En estos tiempos el lenguaje bélico es inevitable porque, esencialmente y en algún momento, pedimos Paz y si pedimos Paz es porque hay ausencia de ella y si hay ausencia de ella es porque las guerras de todo tipo dirigen este planeta.

Así que esperemos que, este año, quienes dirigen este universo, quienes deciden (no sé por qué) donde empieza la rayita de un pais y donde acaba otra; quienes cambian harina por metralla, sean capaces de concedernos ese deseo: paz de una puñetera vez.

Y si no, que santa paciencia no ilumine a todos. Amén.

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