El Gobierno de Aragón compensará a los ganaderos afectados por la presencia del oso

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Representantes del Departamento de Medio Ambiente y del Departamento de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón han acordado un marco de colaboración para establecer un sistema de compensación por las molestias que la presencia continuada de ejemplares de oso pardo está causando en el ganado de determinadas áreas del Pirineo aragonés. Este acuerdo supondrá la inversión de más de un millón de euros al año, que se sumarán a las actuaciones en infraestructuras ganaderas y vigilancia en las zonas oseras que está realizando el Departamento de Medio Ambiente y que, sólo durante 2006, han supuesto una inversión de 445.000 euros.

Fruto de esta colaboración, se ha establecido en primer lugar la definición de zonas de presencia continuada de oso en el Pirineo como aquellos términos municipales en los que la presencia de oso es habitual, ya sea de manera permanente u ocasional. Esta zonificación incluye un total de 8 términos municipales: Ansó, Fago, Valle de Echo, Benasque, Montanuy, Laspaules, Bisaurri y Bonansa.

Sobre esta zonificación se aplicarán dos tipos de medidas. La primera de ellas será una medida agroambiental, integrada por tanto en el Programa de Desarrollo Rural del Gobierno de Aragón, y que resultará una mejora de la medida ya existente en el programa anterior, adaptando su aplicación en función de la nueva zonificación. La segunda medida estará destinada directamente a la compensación de las molestias y daños indirectos en las explotaciones de ganadería extensiva existentes en las zonas definidas como de presencia continuada de oso. Aunque la cuantía final de la medida aún está por determinar de manera concreta (en función de los últimos datos del censo ganadero), se estima una inversión anual de más de un millón de euros.

Entre otras cuestiones, uno de los compromisos de ambas medidas será la radicación de las explotaciones ganaderas (extensivas) en los términos municipales definidos por la zonificación. Asimismo, se establece también que el disfrute de ambas medidas será independiente del abono de los daños provocados por ataque de oso, que serán indemnizados por el Departamento de Medio Ambiente allá donde se produzcan. La zonificación se considera abierta, de manera que cualquier cambio en la presencia de osos en los valles pirenaicos a lo largo de los próximos años podrá suponer la incorporación (o exclusión) de zonas a la aplicación de dichas medidas.

El Gobierno de Aragón, a través del director general de Medio Natural del Departamento de Medio Ambiente, Alberto Contreras, se ha reunido a lo largo de los últimos meses con las asociaciones de ganaderos, organizaciones profesionales agrarias y la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (ADELPA), para analizar de forma conjunta el proceso de reintroducción de oso pardo que el Gobierno francés inició de forma unilateral. Además, el Gobierno de Aragón ha constituido un grupo de trabajo permanente con representantes de estos sectores e instituciones.

Por otra parte, el Departamento de Medio Ambiente comunicó a los ganaderos que asumirá los gastos extraordinarios que conlleve para los ganaderos de la zona la presencia cercana de osos e indemnizará a los ganaderos cuyos animales sufran daños producidos por los osos.

El Gobierno de Aragón ha solicitado al Ministerio de Medio Ambiente que, en colaboración con el Ministerio francés, todos los osos que tengan su hábitat en el Pirineo sean radiomarcados, con el fin de poder conocer de manera permanente la situación y trayectoria de los plantígrados.

El pasado mes de marzo, el Consejo de Gobierno ya aprobó destinar más de 210.000 euros en un plan de seguimiento y prevención de daños del oso pardo en el Pirineo aragonés, ante la inminencia de que el Gobierno francés procediera a la suelta de ejemplares. Esta inversión suponía un aumento de en torno al 75 por ciento respecto a lo que se venía destinando en años anteriores en las medidas de seguimiento. Con esta nueva inversión, se pretendía extender la red de seguimiento a todo el Pirineo aragonés, algo que hasta entonces se concentraba fundamentalmente en la comarca de Jacetania.

Entre otras actuaciones, se procedió a reforzar la formación de los Agentes de Protección de la Naturaleza y personal de guardería, se ha incrementado el conocimiento general sobre el estado y la gestión de la ganadería en ausencia de oso, y se ha iniciado el análisis de las posibles repercusiones de la aparición de nuevos ejemplares en los sectores potencialmente afectados. Igualmente se está elaborando la cartografía sobre las zonas potencialmente aptas para el posible asentamiento de osos y la estimación de las posibles vías de dispersión, con objeto de elaborar de manera más efectiva las propuestas de medidas compensatorias. Por último, también ha sido objeto de los trabajos realizado en 2006 la preparación de protocolos informativos, de sensibilización y de orientación para compatibilizar las actividades que puedan interferir con la presencia del oso. Todas estas acciones se han desarrollado en las comarcas de Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza.

Entre los trabajos que se han intensificado este año se encuentra el seguimiento de la población osera, el control y prevención de posibles daños al ganado, la asistencia a ganaderos y los trabajos de vigilancia para avisar a las autoridades en caso de furtivismo y otras actividades ilegales. Estos trabajos se han llevado a cabo todos los días de la semana, y han sido desarrollados por equipos de personas conocedoras del Pirineo y con amplia experiencia en el rastreo de huellas e indicios de oso y de otras especies de fauna silvestre.

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