El PAR pide que la declaración de BIC para el Casino sea compatible con sus usos

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Fernando Lafuente, portavoz del Partido Aragonés (PAR) en el Ayuntamiento de Huesca, ha valorado positivamente el inicio del expediente [BOA 26-01-07] para la declaración del edificio del Círculo Oscense, ‘el Casino” de Huesca, como monumento y bien de interés cultural (BIC), “porque supone el reconocimiento a una verdadera seña de identidad de la ciudad actual, muy querida por los oscenses y muy apreciada por los visitantes. En este sentido, el título de monumento, si finalmente se concreta, es la constatación de una realidad tanto del patrimonio como del sentimiento”.

Sin embargo, el portavoz del PAR ha señalado que “en cualquier caso, este expediente o esa futura declaración tienen que ser compatibles con los usos y la situación del ‘Casino’ y también de su amplio entorno que figura incluido en el documento. Hay que recordar que está en marcha la adecuación de la fachada trasera, ahora mucho más a la vista tras la apertura de la calle posterior. Debe valorarse, también, las posibles necesidades de reformas en los establecimientos ubicados en el interior, que han conseguido abrir a los ciudadanos el edificio, dotarlo de renovada actividad e incrementar su presencia social. Además, tenemos que considerar el porvenir de la plaza y las calles cercanas, porque es evidente que tendrán que remodelarse de alguna forma si, por fin, se pone en marcha el proceso de mejora urbana y peatonalización del centro”.

“Por todo ello -continúa-, plantearé que entre todos los grupos analicemos la situación y acordemos la opción de presentar algún tipo de alegaciones, al igual que ya ha hecho el Ayuntamiento, por otro lado, en ocasiones idénticas a ésta, como fue el caso de la Iglesia de San Lorenzo. Veremos si ahora hay que hacerlo o no, pero no puede pasar sin más este asunto por el Ayuntamiento y quedarnos sólo en lo positivo que es darle categoría al monumento, que lo es”.

Lafuente ha añadido que “en cualquier caso, conviene recordar que específicamente el edificio del ‘Casino’ dispone ya del máximo grado de protección que otorga el PGOU al patrimonio arquitectónico. Este expediente es un añadido. De la importancia de esa protección en las normas urbanísticas locales tenemos otros ejemplos. Al principio del mandato, planteamos expresamente desde el PAR, la posibilidad de impulsar por parte del Ayuntamiento la declaración de la ermita de Jara como monumento, con el fin de preservarla ante la incertidumbre generada por su titularidad y su posesión, entonces pendiente de los tribunales. Sin embargo, se me dijo que no era necesario en absoluto porque ya contaba con una protección equivalente a través del PGOU y era duplicar. Ahora, por el contrario, ha sucedido con el ‘Casino’ pero también extendiendo la decisión a calles y fincas del centro”.

Para el portavoz del PAR, “a la vista de estos factores y precedentes, resulta llamativo que en el grupo de gobierno no haya habido iniciativa alguna en esta cuestión del ‘Casino’ y los únicos pronunciamientos hayan sido superficiales y de alegría y alabanzas. En mayo de 2001, mucho antes del PGOU, el departamento de Cultura, entonces dirigido por Javier Callizo, cumplió su obligación legal de reactivar un expediente ya abierto en 1985 para declarar BIC la zona colindante con el casco histórico, en un espacio que incluía básicamente el edificio del Círculo Oscense y su entorno, ‘las Teresas’, los Porches, y los chalés de la calle del Parque y Miguel Servet. La Huesca del siglo XIX. La reacción de Elboj fue ponerse en guardia y decir que ‘al final, tendremos una especie de parque jurásico y tendremos que ir a vivir a varios kilómetros de la ciudad’. Podría ser a las lomas de Cillas, pienso. La concejala de Urbanismo no se quedó atrás y habló de conflicto de intereses, porque se perdía autonomía local y porque el Ayuntamiento también era sensible al patrimonio, ‘no sólo el departamento de Cultura de la DGA’. Hasta criticó que se hubiera elegido la figura del BIC. El expediente se archivó”.

Lafuente compara puesto que “ahora, el asunto afecta a un área que es más de la mitad de aquélla y sólo hay celebraciones. No sé si tendrá que ver el color político de los responsables de Cultura una vez y la otra, pero vamos a ser serios. Hay que exigir una coherencia mínima. Ni tanto ni tan calvo, porque así queda demostrada la fiabilidad de los criterios de algunos. Por nuestra parte, trataremos de ser positivos, rigurosos y dialogantes”.

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