El asesinato de Miguel Grima, digno de un guión cinematográfico

La historia del asesinato de Miguel Grima se asemeja bastante a un guión cinematrográfico.

Una sociedad cerrada, pocas vías de comunicación, el enconamiento de dos facciones enfrentadas por temas más bien menores, pero que terminan siendo el desencadenante de un crimen, cuyas claves, aun hoy, una unidad de élite de la Guardía Civil intenta descifrar.

Los hechos se remontan al pasado 12 de enero. Miguel Grima, Alcalde de Fago, conduce su vehículo a las 10:30 de la noche por la carretera de Majones.

Regresa de un encuentro en la comarca de la Jacetania, órgano del que es consejero. Unas piedras en el camino le obligan a parar, una circunstancia que es aprovechada por el autor o autores del asesinato para golpear al hasta en ese momento Alcalde y dispararle con una escopeta de caza. Luego es arrojado el cuerpo, ya cadáver, por un barranco de la zona.

Al día siguiente, el Presidente de la Comarca, Alfredo Terrén, es quien encuentra el cuerpo sin vida de Grima.

Los hechos constituyen un mazazo para el pueblo. En Fago todos eran conocedores de las diferencias de Grima con algunos habitantes, pero todos también se resisten a creer que alguien de la población pueda estar detrás del crimen.

Pasan los días y la investigación continúa. Se conoce que el equipo que se encarga de ella es lo mejor que tiene la Policía Judicial. Se trata de un grupo de profesionales, miembros de la Guardia Civil, que han descifrado casos como el de Rocio Baninkof o la farmacéutica de Olot.

Entre tanto se desarrolla una concentración en recuerdo del alcalde a la que asisten representantes políticos de todos los valles limítrofes y amigos del Alcalde asesinado. Uno de ellos lee una carta de un periodista argentino en la que ya se apunta a Santiago Mainar, forestal y ganadero al mismo tiempo, como uno de los presuntos inductores del asesinato.

Las elucubraciones se suceden, pero todo apunta a que las líneas de investigación se centran en las personas que habían mantenido pleitos y disputas con Miguel Grima.

Tras la concentración celebrada el 20 de enero, una semana después del crimen, parece que todos los medios de comunicación, nacionales y extranjeros, se olvidan del caso Fago, hasta el pasado viernes, cuando se produce la primera y, hasta ahora, única detención por el crimen de Miguel Grima. El detenido es Santiago Mainar, Guarda Forestal y ganadero cuyas diferencias con el Alcalde venían de lejos.

Mainar había dado muestras, en efecto, de estar enfrentado a Grima, pero sus declaraciones posteriores al asesinato, la tranquilidad al responder a los periodistas cuando se le preguntaba por el alcalde asesinado, parecían exculparle.

El pasado viernes la investigación da un vuelco. La Guardia Civil detiene a Santiago Mainar, tras un auto de la Juez de Jaca que instruye el caso, se ordena esta operación por considerar a Mainar implicado en el asesinato de Miguel Grima. La detención tiene lugar en la granja de Mainar, a unos metros del pueblo.

En el pueblo crece el recelo, todos se sienten vigilados, aunque algunos no tienen problema en hablar.

Dos zonas permanecerán acordonadas en el pueblo, mientras se desarrollan las investigaciones: la Granja en la que está siendo interrogado Mainar y el entorno de su domicilio.

El viernes, durante todo el día una calma tensa se respira en el pueblo. Ir y venir de investigadores y agentes de la Guardia Civil. Al final, Santiago Mainar es conducido hasta el cuartel de la Guardia Civil de Jaca donce pasará la noche. Ya tiene abogado, es el crimnalista, Javier Notivoli.

Para entonces ya se sabe que Mainar se ha declarado único culpable del asesinato de Grima, un extremo que vuelve a confirmar ante la Juez de guardia en su posterior declaración.

Es por ello que la Juez decide decretar el ingreso incondicional sin fianza de Santiago Mainar en la Cárcel de Zuera.

Pero la Guardia Civil no da el caso por cerrado con la detención y autoinculpación de Santiago Mainar. Primero investiga la presunta implicación de más personas en el crimen, y faltaría por dar con el arma homicida. En el registro de las propiedades de Grima se encontraron una carabina y una escopeta de caza.

Ahora la justicia necesita tiempo para eclarecer qué o quienes llevaron a cometer el asesinato de un hombre, un Alcalde de un pueblo del Pirinero en el que casi nunca pasa nada.

Parece que nos encontráramos, en efecto, ante un guión cinematográfico. De hecho, el autoinculpado, Santiago Mainar, en una entrevista que concedió a Gonzalo Cortizo, periodista de la Cadena SER, tenía sobre la mesa la cinta de una película un Thriller de los hermanos Cohen en el que en un pueblo de montaña de los Estados Unidos se comete un asesinato. La película lleva el título de Fargo, como Fago, pero con una r entre la a y la g.