La Diócesis de Huesca recuerda al Cardenal Javierre

El obispo de Huesca, Jesús Sanz Montes presidía este miércoles en la Catedral de Huesca una misa funeral por el eterno descanso del Cardenal Javierre Ortas. Concelebraban junto a él, Damián Igualen Borau, obispo emérito de Tenerife, y 25 sacerdotes diocesanos y de la congregación salesiana.

 

En su homilía, Jesús Sanz recordaba su encuentro con cardenal fallecido, en Roma hace dos años, con motivo de su visita "Ad Límina", al entonces papa Juan Pablo II. Decía que, en aquel momento, hizo gala de sus raíces oscenses, sin extraña afectación, sino con una sincera gratitud a ese tiempo y esta tierra que le vieron nacer a tantas cosas. Añadía, “En Siétamo -su pueblo natal- él vio la luz primera en el lejano año 1921, y a esa claridad encendida por las cumbres de la Sierra de Guara jamás renunció cuando fue paseando por doquier su condición de oscense. En Huesca nació también su vocación cristiana: primero en la pila bautismal al ser hecho hijo de Dios, y luego en el Colegio Salesiano al descubrir su camino vocacional como hijo espiritual de San Juan Bosco”.

 

Jesús Molina Javierre, sobrino del cardenal, en nombre los hermanos del cardenal, agradecía al obispo Jesús Sanz su presencia en el funeral de Roma, presidiendo la delegación con la que el Obispado de Huesca se hizo presente en la Basílica de San Pedro. De igual modo expresaba la gratitud de la familia por las muestras de condolencia que distintas autoridades han hecho llegar al Obispado y la oración de todas las personas que participaban en ese solemne funeral. Concluía con estas palabras: “Guardaremos su memoria e intentaremos vivir con toda dignidad los valores que él siempre nos mostró. Mi tío, en el cielo seguirá sintiéndose, más aún si cabe, orgulloso de ser aragonés de Siétamo y de Huesca”.