Los políticos aragoneses esperan "más sensibilidad con Aragón" por parte del próximo Obispo de Lérida

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Los portavoces de los cinco grupos parlamentarios aragoneses han mostrado su deseo por que el estado de salud del obispo de Lérida, Francesc Xavier Ciuraneta, mejore, aunque la noticia de la petición de su cese se acoge con escepticismo y cierta esperanza. Todos coinciden en señalar sus dudas de cómo acatará las sentencias Vaticanas el próximo obispo.

Jesús Miguel Franco, portavoz del PSOE en las Cortes de Aragón, ha lamentado el estado de salud del obispo, aunque en lo concerniente a Aragón ha señalado que espera que “sea sustituido por alguien que sea más sensible con los planteamientos de Aragón. Nosotros defendemos el Estado de Derecho y este hombre se ha caracterizado por no respetar y no cumplir las sentencias debidas. Nosotros queremos que se aplique ya la sentencia y que el que venga sea más sensible y sea todo más rápido”.

Por su parte, Antonio Suárez, portavoz del PP en la Cámara autonómica, ha expresado que desea a Ciuraneta que tenga "la posibilidad de cuidar de su salud y le deseo lo mejor". "Pero el cambio en el obispado sería bueno para los intereses de Aragón, ya que el obispo de Lérida se ha caracterizado por oponerse y desobedecer al propio Vaticano para que los bienes de las parroquias aragonesas no volvieran a su lugar de origen. Es positivo el relevo”, ha manifestado.

Desde Chunta aragonesista, la portavoz de cultura, Nieves Ibeas afirma que lo que debe ocurrir, esté quien esté, es el regreso de los bienes. Para Bizén Fuster, presidente de CHA, “es una incógnita y no sabemos si el que pueda venir a lo mejor sea más vehemente en sus posiciones". Ya tenemos experiencia con otro obispo muy célebre, el obispo Ramón Malla, porque su cese conllevó que el que vino a sustituirle -Ciuraneta- pues ha resultado ser igual o peor para los intereses de Aragón. Pero al final no es el obispo de Lérida el que toma las decisiones, sino las altas jerarquías del Vaticano. Es más o menos irrelevante que esté uno u otro. Beneficiaría que fuera un obispo más dialogante y no tan vehemente para que los bienes volviesen a Aragón”.

Desde el partido aragonés, el diputado Javier Allué pide ante todo que la sustitución de Ciuraneta se haga cuanto antes. Allué ha ironizado con que “con la poca premura que pone la Santa Sede en resolver estas cosas…Si tarda tanto en resolver el cese como está tardando en resolver la devolución de los bienes, estamos apañados”. Allué ha declarado que “es una buena noticia”, aunque “el obstáculo fundamental está en el obispado de Lérida, y esperemos que el sustituto que sea acate las decisiones de la Santa Sede, que en reiteradas ocasiones se ha pronunciado a favor de Aragón”, ha indicado Allué.

El portavoz de IU en las Cortes, Adolfo Barrena, ha insistido en que “el problema está en la Iglesia Católica y en su jerarquía, que ha sido siempre incapaz de hacer obedecer a uno de sus súbditos. Yo no sé si el sustituto del obispo de Lleida va a tener un talante más razonable, pero el verdadero problema es que tenemos un Estado Vaticano que es incapaz de cumplir sus sentencias y de meter en cintura a uno de sus súbditos”, ha criticado.

ALFONSO MILIÁN LAMENTA LA RENUNCIA DE CIURANETA

El obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, ha manifestado que lamenta que Francesc Xavier Ciuraneta, presente la renuncia al Santo Padre por motivos de salud. El obispo de Lérida ha comunicado en primer lugar su decisión al Consejo Presbiteral y posteriormente al obispo de Barbastro-Monzón puesto que Milián se había interesado por su estado de salud en las últimas semanas.

El obispo de Lérida ha enviado una carta al Santo Padre en la que comunica que su estado de salud no le permite cumplir adecuadamente y como desearía su deber pastoral. Mons. Ciuraneta ampara la presentación de la renuncia en el canon 401 parágrafo 2 del Código de Derecho Canónico, que dice: “Se ruega encarecidamente al Obispo diocesano que presente la renuncia de su oficio su por enfermedad u otra causa quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo”. La diócesis de Lérida agradece profundamente a Mons. Ciuraneta su total consagración al bien de la diócesis de Lérida en todos los aspectos. Y valora al mismo tiempo su acto de renuncia como signo de filial obediencia a las normas de la Iglesia y al mismo tiempo como un acto de responsabilidad y amor a la diócesis.

El obispo de Barbastro-Monzón ha reiterado que es dolorosa la dimisión por motivos de salud y ha recordado que Ciuraneta no era partidario de devolver los bienes, a pesar de que la Congregación de los Obispos y el Tribunal de la Signatura Apostólica siempre han afirmado que son propiedad de Barbastro-Monzón.

La duda que se plantea en estos momentos es si la Santa Sede nombrará un Administrador Apostólico o por el contrario el Consejo de Consultores designará un Administrador Diocesano. Alfonso Milián ha explicado que una vez nombrado el máximo responsable de la Diócesis podrá intuir que posición tiene respecto al tema de las piezas de arte.