La CHE inicia un desembalse controlado de Yesa, en el río Aragón

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La Confederación Hidrográfica del Ebro ha comenzado un desembalse de caudales controlado desde el embalse de Yesa, en la cuenca del río Aragón. Esta maniobra de explotación se ha comunicado a los usuarios de este embalse en el sistema de Bardenas y tiene como objetivo mantener un nivel de seguridad del embalse tras las últimas precipitaciones recogidas en la cabecera del río Aragón.

La suelta de caudales ha comenzado a las 10.30 horas de este lunes, 12 de febrero, con una suelta de 25 m3/s; 20 más de lo que circulaba por el río hasta el momento de abrir compuertas. Desde ese momento, cada 45 minutos han aumentado progresivamente los caudales de aportación del embalse en 25 m³/s hasta superar, a primera hora de la tarde, los 200 m3/s. La evolución de los caudales se puede seguir en la página web www.chebro.es en el enlace del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH). La duración del desembalse y el caudal máximo que se alcance dependerá de la evolución de los caudales que entran al embalse. En cuanto estas entradas inicien un descenso, disminuirá también la aportación de caudales.

Esta suelta controlada permitirá al embalse mantener un nivel de seguridad teniendo en cuenta que Yesa se sitúa a esta fecha al 90,36% de su capacidad, con 403 hm³. Las precipitaciones registradas desde la tarde de ayer han beneficiado en la Cuenca del Ebro, sobre todo, a la cabecera del Aragón, con lo que las aportaciones del río al embalse de Yesa han aumentado hasta acercarse a los 450 m³/s a primera hora de la tarde.

Los pluviómetros que la Confederación Hidrográfica tiene situados en la cabecera del Aragón, en Canfranc, muestran que el acumulado de pluviometría en las últimas 24 horas es de 67,2 litros/m². A esto se une que la elevación de las temperaturas ha provocado el inicio del deshielo. Con la maniobra, por tanto, el embalse realiza la función de laminar avenidas (al retener más caudales de los que llegan desde el río Aragón) y además, mantiene un nivel que permita realizar esta misma función en posibles episodios de lluvias y aumento de caudales en las próximas semanas.

Además, en el río Iratí, afluente del río Aragón, el embalse de Itoiz está laminando todos los caudales que llegan desde cabecera, evitando así que lleguen al río Aragón. Por ello, no se prevé una repercusión negativa de este desembalse aguas abajo de Yesa, ya que no se esperan caudales que alcancen los de avenida ordinaria para esta zona.