Biescas crea una zona de homenaje a los molinos

Con la inauguración del antiguo edificio del molino para la producción de electricidad, Biescas rinde un homenaje a estos edificios que han realizado su función en las poblaciones del municipio, para la producción de harina y electricidad. Hace unos dos años el Ayuntmaiento firmaba con Endesa un convenio mediante el cual cedía la parte del edificio que antiguamente albergaba el molino con su correspondiente turbina. A su vez la Corporación Local se ocupaba de acometer las obras de demolición parcial y acondicionamiento del mismo y de su zona urbana colindante

En la inauguración de la recuperación de este molino han estado representantes y alcaldes de diversas localidades del Alto Gállego junto al Consejero de Industria y Comercio del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga y el presidente de ENDESA, Manuel Pizarro.

La actuación contaba con un presupuesto de unos 52.000 euros, “ ha permitirá poner en valor uno de los rincones mas pintorescos de Biescas, así como una mejora importante para el tráfico de acceso al municipio por la Calle Ramón y Cajal, de forma que se corrige sustancialmente una curva con poca visibilidad y se gana espacio para los peatones en una de las zonas mas concurridas de la localidad”, ha manifestado el alcalde biesquense, Luis Estaún quien ha precisado que “ en la zona se han recuperado ruedas de antiguos molinos harineros que estaban en diferentes núcleos del municipio, creando una zona de interpretación con su paneles informativos ”.

Con relación a la citada calle “ ahora se esta en conversaciones con Telefónica para el traslado de la central y sus dependencias del actual edificio que ha quedado aislado con las mejoras realizadas y que sería demolido ganándose mayor especio y visibilidad en l mencionada vía”.

El alcalde de Biescas comentaba esta semana a Radio Huesca Digital que “ se disponía de energía eléctrica desde el año 1901, siendo una de las tres primeras poblaciones de la provincia de Huesca que disfrutó de este servicio. El edificio de producción estaba ubicado en un molino perteneciente a la Sociedad Molino Harinero del Salvador, que tiene su origen hacia el año 1800. Tras una ingeniosa transformación a principios del siglo XX, se consiguió que el antiguo molino harinero produjera también electricidad. La misma turbina podía accionar las piedras que molían el cereal durante el día, mientras que a la puesta de sol, la fuerza del agua se dedicaba a producir energía eléctrica”.