El próximo mes se cumple un año del derribo del edificio del Cine Argensola de Barbastro

Las máquinas comenzaban los trabajos de demolición del edificio del Cine Argensola de Barbastro el pasado 1 de marzo de 2006. Un edificio afectado por aluminosis y que deja a la ciudad sin una referencia que ha permanecido durante cuatro décadas y media en la zona del ensanche. Se inauguró el 24 de marzo de 1961 con la película “Los diez mandamientos”, y el nuevo edificio, dotado de sala de cine, cafetería, discoteca y terrazas, se presentó como una revolución del arte de la construcción.

El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, que estuvo presenciando la película el día de su inauguración destacaba el papel cultural que jugó esta infraestructura durante los años en los que estuvo en funcionamiento. Cosculluela explicaba que la situación del edificio era insalvable según todos los estudios que se habían realizado, de allí que se decidiera su demolición.

La sala tenía 500 butacas en platea, 270 en el anfiteatro y disponía de los medios más modernos. Miles de películas, obras de teatro, conciertos, festivales, actuaciones, mítines políticos, homenajes, juntas y asambleas se han realizado en su escenario.

El Argensola compartió protagonismo con el Teatro Principal y el Cine Cortés, única referencia de cines y teatros en Barbastro. La enfermedad de la aluminosis, que afecta a los edificios de aquella época, ha sido determinante para que la ciudad pierda un edificio funcional atribuido al arquitecto e ingeniero alemán Franz Josef Goedeke, autor del proyecto original.

El grupo CIARSA, formado por los empresarios barbastrenses Manuel Sesé, Esteban Viñola, Manuel Nasarre y Martín Solano, fue el promotor de este proyecto que fue los ámbitos ciudadanos de la época y comercializó el Cine Argensola durante la mayor parte de los 45 años de historia, hasta su venta posterior a otro empresario de Barbastro, que lo ha explotado hasta el final.