Cartas al Director: Una lección magistral... De periodismo amarillo

José Luis Sánchez Sáez

Alcalde de Sallent de Gállego

No creo necesario acudir a la facultad de periodismo para sacar una idea clara sobre lo que es el ejercicio intempestivo del periodismo amarillo. En muchas cadenas privadas de televisión tenemos ejemplos permanentes; mientras que en la prensa escrita basta haber seguido estos días pasados el tempo, el modo, y las rotundas afirmaciones con las que el HERALDO ha procedido al linchamiento público de D. Javier Blecua, (en adelante J.B.), ex consejero delegado en ARAMON para conocer su esencia. Omito, por el respeto institucional debido, la consideración que me sugiere la lábil critica soportada por el Ayuntamiento de Barbastro.

Tengo el convencimiento, Sr. Director, que no es un modelo deseado por Vd., y sabiendo que de esos yerros pueden sacarse lecciones útiles para el futuro de la práctica periodística de ese diario que tan alta relevancia tiene para nuestra tierra, me permito señalar qué elementos básicos han teñido de amarillo limón su “erkintza periodística “ de días pasados. Quedará como paradigma.

Se produce una muy grave critica moral “descubriendo”, en síntesis, un pelotazo de quien disponiendo de información privilegiada, toma el pelo a unos agricultores, con la connivencia de un alcalde (¡ah los alcaldes, corruptos ellos!), y multiplica por 20 el beneficio, su beneficio; todo ello perpetrado por persona determinante en ARAMON, (entre cuyas perversas funciones está desarrollar el turismo aragonés, reconduciendo parte sustancial de las plusvalías urbanísticas que se generan al realizar las modernizaciones de las estaciones de esquí, hacia la propia financiación de las mismas, en patente tensión, ¡atención!, con ciertos intereses privados). Tras la denuncia, la traca final de la destitución de este señor por el propio Consejo de Administración.

 

 

Redondo, Sr. Director, si no hubiera quedado en el camino un grave e injusto daño moral sufrido por J.B.; si no se sumergiera en un proceso de desestabilización a ARAMON (¡que entra a gestionar el urbanismo y el uso social de las plusvalías!) a la vez que se produce, de forma dolorosa, el desvelamiento de cierta debilidad anímica, ¡sí, de la psique!, en aquellos responsables políticos y societarios, que debiendo superar las mareas en la opinión, sin dejarse arrastrar por ellas, deben continuar señalando el rumbo, señalando la verdad.

Su periódico, Sr. Director, no ha dicho todo lo que estaba en su conocimiento, y lo que ha dicho lo ha hecho ejerciendo un rotundo maniqueísmo, perfilando permanentemente el tipo..., y para ello se confunden las formas con el fondo, se silencian hechos conocidos, y se construyen castillos de arena sobre ocasionales carencias formales. No ha existido beneficio especulativo alguno. No se ha lesionado el derecho de propiedad de nadie. Se vendió al Ayuntamiento a un precio inferior al de mercado…¿Quién, conociendo los medios de información catastrales, puede escandalizarse seriamente si se comete algún error?

¡Sí!, ¡se trata de valorar moralmente lo sucedido! ¡Y para ello, toda valoración moral, debe ir más allá de las formas¡

La propiedad del suelo era de Saicar o Polibasa. Un subastero que pasaba por allí se hace dueño por un precio ruin, y para evitarlo J.B. asesora e informa a los arrendatarios – usuarios de aquel suelo la forma en que pueden cooperar para que pueda ser recuperado por la sociedad, o sus accionistas. Se pacta una compensación por su cooperación, no un precio por su propiedad, aunque debe formalizarse mediante una compraventa. ¡Y todo ello sin otro registro que el moral, mediante la palabra dada¡ ¿Sueña alguien con la posibilidad de registrar públicamente todo el trafico mercantil?

Sus redactores conocieron por boca de J.B. que él actuó como mandatario en esa acción, y que utilizó de forma instrumental una sociedad unipersonal, desde la cual transfirió la cantidad obtenida por la venta al Ayuntamiento, a los primitivos accionistas, una vez deducidos impuestos, gastos, y la cantidad pactada como remuneración profesional.

He conocido, Sr. Director, a D. Javier Blecua durante estos años, en los que tras muy duras negociaciones, y con un altísimo grado de protagonismo por su parte, (pese a la tremenda envergadura de las instituciones que representaba), y tras meses duros de disenso en los que se produjo una paulatina aproximación de nuestras posiciones, y en los que se generó, no solo una profunda empatía personal, sino la idea, la forma y la posibilidad de proporcionar trabajo en estas montañas, dando confianza a los Ayuntamientos sobre sus propias posibilidades y a los inversores sobre la posibilidad de alcanzar el equilibrio financiero, en operaciones que hasta la fecha han podido alcanzar, entre inversiones y desinversiones la cantidad de 180 millones de euros, y todo ello bajo su control, con total transparencia y al servicio de Aragón. Esa es la persona. ¿Qué ha fallado entre los profesionales de su periódico? A mi entender se han visto atropellados por las prisas por descubrir su personal Watergate. Pero la gran prensa, la prensa democráticamente útil, si debe distinguirse por algo, será por la criba escrupulosa de las informaciones que nos da, la ponderación en sus juicios y la vocación de servicio a la sociedad. Aunque ello tenga un precio: seguir esperando pacientemente su Watergate, para acertar en él, sin malbaratar su poder mediático.