De vuelos inciertos

Lorenzo Río

La última declaración de intenciones para la puesta en funcionamiento del Aeropuerto Huesca-Pirineos hablaba de que esta infraestructura estaría finalizada e inaugurada en este primer trimestre de 2007. Lo aseguraba hace exactamente un mes el Secretario de Estado de Infraestructuras, el oscense Víctor Morlán, que decía que "sólo" faltaba la adecuación tecnológica del aeropuerto. Y yo pienso: ¿"sólo" falta eso para que Huesca-Pirineos eche a andar?; y qué es del consorcio necesario para su gestión, de los acuerdos con las compañías que van a operar en él, de las líneas que va a tener, de la promoción que se le va a hacer, de la más que necesaria mejora de sus accesos...

El mismo día en que Morlán reiteraba que el aeropuerto se inauguraría en este trimestre, aseguraba que la infraestructura empezaría a funcionar antes de que la escuela de pilotos Top Fly iniciase sus actividades. Su director, Françesc Miralpeix, aseguraba días atrás que comenzarán las clases el 1 de abril y que la agencia llegará al aeropuerto el 20 de marzo. Si miramos al calendario, queda menos de un mes y el tiempo se agota; vamos tachando días y la verdad, cada vez se duda más de que Huesca-Pirineos sea una realidad antes de abril. Y si lo es, lo que habrá que pensar es en qué condiciones se llevará a cabo esa inauguración.

La duda es si se cortará la cinta oficial para dar por inaugurado el aeropuerto en sí, o si, además de ello, se inaugurará también algún vuelo y se conocerán ya ese día las compañías que habrán de operar desde él. Mientras no se sepa nada más sobre ello, la verdad es que el futuro inmediato del aeropuerto Huesca-Pirineos no parece, en principio, de altos vuelos.