Cartas al Director: “ La Pole Position"

Agustín Mariné, presidente del AGPME

En este mundo que nos ha tocado vivir todo es competitivo. La agricultura también. Cuando apareció el trigo desaparecieron sus ancestros, unas desventuradas “malas hierbas”, que tan solo daban cascarillas medio leñosas. Y el nuevo trigo, poco a poco ocupó la mayor parte del territorio cultivado. Algo parecido pasó con el arroz. ¡No hay poca distancia del arroz salvaje al que hoy en día usamos para nuestras paellas! –que no obstante todavía podría considerarse casi “ancestral”: el mismo nombre que lleva no parece muy adecuado a la moderna democracia, puesto que “bomba” remite más a la confrontación que al consenso…Pero en el caso del arroz, lo que ahora se lleva es el enriquecido en hierro y vitamina A, que esto sí que es una pasada, algo moderno, irrefutable, algo tecnológicamente insuperable, con más de 300 patentes de bioquímica usadas en su obtención. Casi sería como un arroz de diamantes, madreperlas, ónices y pepitas de oro, digno del Gran Khan, de los Emperadores Romanos o del mismísimo Alejandro Magno.

Lástima que se haya retrasado su obtención mil y pico de años…Pero ¡qué paellas se habrían comido en aquella época los romanos, ricas en Hierro y Vitamina A! Seguro que el Imperio hubiera durado mil años más de lo que duró, que ya fue un montón de siglos. Y ¿qué me dicen ustedes del maíz, que procedía de un hierbajo tropical llamado teosinte, el cual parecería hoy en día a su lado lo mismo que un perdulario al lado de un campeón olímpico?

En fin, las plantas ya no son lo que fueron. Vaya por Dios. Cada día nos sorprenden con algo mejor de lo que había. Y lo cierto es que el último juez de esta situación que incluye la biodiversidad, es el comprador final, que al preferir un producto a otro tira de la cadena y obliga poco a poco a adecuar la oferta: Cuanto más se demanda una planta, a la larga, más se produce.

Durante varios milenios, la escena agraria ha estado presidida por el trigo y el arroz. El trigo era el rey de la civilización occidental y el arroz de la oriental. Siempre el trigo ha estado por delante del arroz, aunque este último sea un alimento más “noble”, ya que solo se destina a los humanos, mientras el trigo lo comen también los animales.

Pero hace unos pocos siglos apareció en escena el maíz, que venía de América, y que en realidad tenía en Europa “mala prensa”. Era como si dijéramos el alimento de los pobres. Pero todo cambia. Ahora dicen los nutricionistas que el maíz es más digestible que el trigo, y que también es más energético. Vaya con estos señores. Pues no solo los nutricionistas…Resulta que también la gente prefiere desde hace unos pocos años el maíz al trigo y al arroz: Hace unos cinco años que el maíz pasó delante del trigo en toneladas producidas –y esto sin contar el forrajero que se consume en forma de planta entera.

Esta tendencia se ha afianzado y en el año 2006 que acabamos de terminar ya se han producido 700 millones de toneladas de maíz grano, frente a las 600 de trigo. Vaya con el maíz. Pero es que además el maíz acaba de superar al trigo también en superficie sembrada: Ahora ya hay en el mundo más hectáreas sembradas de maíz que de trigo. Pero, ¿saben Uds. lo que acaba de ocurrir hace 15 días con el precio? Pues lo nunca visto, ¡que el precio mundial del maíz ha subido más de 40 dólares la tonelada, y acaban de superar la cotización del trigo! Vaya notición histórico. En el sacrosanto mercado mundial capitalista, el maíz es hoy en día más caro que el trigo. Eso no se había visto nunca en la vida. Pues sí. Hay más toneladas de maíz, más hectáreas de maíz, y ¡toma ya! mejor precio para el maíz. ¡Menudo grano debe ser éste!

¿No les parece a Uds. que todo esto parece la carrera de la Fórmula 1, y que los del maíz vamos por lo menos en un Ferrari? Anímense y entren en competición. Tenemos la “pole position” en agricultura y ganadería, y esto va a durar por lo menos diez siglos. Cuando vayan y vengan platillos volantes cada día a otros planetas, se darán el gustazo de comer tortilla de maíz y palomitas. No se preocupen los mexicanos por la subida de precio de estas tortillas; habrá maíz para todos, aunque sea algo más caro de lo que fue en el pasado: Es necesario retribuir convenientemente a los productores, y a continuación ahorrar en los pasos intermedios que llevan el género hasta el consumidor final. La subida del grano (si son estos 40 dólares) no explica el encarecimiento de casi 100 en el producto terminado.

Esto se resolverá, y los múltiples usos que el maíz tiene llegarán a un equilibrio en precios y volúmenes producidos. Que esta planta sea buena para comer y también para fabricar plásticos biodegradables, que sirva para fabricar etanol, que sustituye al petróleo; que sirva también para cosmética y farmacia; que ayude a reciclar el papel recomponiendo la fibra; que sirva para fabricar telas y aislantes térmicos…todo ello es al final una buena noticia. Tenemos la Pole Position y podemos ganar la carrera. Esto va a durar mil años, como decían algunos cuando pretendían fundar nuevos imperios…Suerte que nuestro Imperio del Maíz no es contra nadie y solo trae beneficios a todos. Se está delante de los demás simplemente porque nuestro producto es mejor. Tiene más aprovechamiento. Tiene más aplicaciones. Tiene más futuro. Hacemos el bien y no la guerra en nuestra moderna agricultura tecnificada. No solo lo dicen los científicos; también lo proclaman los compradores prefiriendo claramente la planta en los mercados