Cartas al Director: "Cierra Mildred, con despido colectivo"

Juventud Obrera Cristiana de Huesca

La crisis de la mala gestión de esta empresa ha hecho que se salde con el finiquito de prácticamente toda su plantilla. Son familias, mujeres, inmigrantes, gente de pueblos, jóvenes. Son una representación amplia de los sectores más vulnerables de la clase trabajadora, que pasarán de un empleo estable a la situación de desempleo. Se les salda y aplica un expediente de extinción de contratos. Muchas preguntas se han hecho, entre otras, ¿por qué todo ha sido tan repentino sin un intento previo de mejorar la situación?, ¿por qué no se articuló alguna medida para no llegar a este momento?.

Este hecho es otro drama a los tantos que en nuestro tejido industrial se han ido dando en las últimas décadas. Lo que preocupa es cuál va a ser la movilidad de toda esta fuerza de trabajo hacia un mercado saturado de mano de obra. Va a ser difícil el acceso para tanta gente. Más cuando en nuestro territorio lo que está primando es el sector servicios, lo cultural y lo tecnológico. Dicen que hay cierta esperanza en la colocación en industrias similares, que hay empresas interesadas en la compra de la fábrica…..Todo queda en el aire. Mientras, prosigue la preocupación de las familias sobre su futuro. Quieren que sea la empresa la que les abone las indemnizaciones, que es su obligación y no esperar al FOGASA, (Fondo de Garantía Salarial). Los trabajadores y trabajadoras no han sido quienes han generado las grandes deudas de la empresa, pues han seguido en activo hasta ahora. Nos decían algunas trabajadoras que será la prestación de desempleo, que por derecho les corresponde, la que amortiguará los meses de búsqueda de trabajo, las hipotecas y el resto de la economía doméstica.

El derecho al trabajo es uno de derechos sociales fundamentales, por lo que la acción en defensa de este derecho es la apuesta en favor de una vida digna. En nuestra sociedad es imprescindible garantizar empleo a toda persona para permitirle gozar de un nivel de vida adecuado y el acceso a los derechos sociales.

Creemos que a la Administración no se le puede pedir más financiación, pues la empresa es la que ha de procurarse de crear valor y generar así beneficios para sus propietarios y accionistas. Ya se benefició de subvenciones públicas. Ahora debería contar con un fondo de previsión solvente para hacer frente a su obligación de abonar al personal. Las medidas que se acuerden y negocien con los agentes sociales y la Administración han de velar por la seguridad y protección del personal afectado, que es lo urgente.

Por último, manifestamos nuestra solidaridad con toda la plantilla, pues ahora son ellas y ellos quienes viven este cierre, pero mañana podemos ser cualquiera quienes nos quedemos sin empleo.

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