El feriante de la atracción del niño muerto en Sabiñánigo acepta un año de prisión

Saltamontes

En la Audiencia de Huesca el feriante, A.R.H., de 42 años, propietario de la atracción “El Saltamontes”, ha aceptado una condena de un año de prisión y siete de inhabilitación, tras admitir su responsabilidad en la muerte de un niño de 8 años, que falleció electrocutado ante sus familiares cuando trataba de subir a la misma, que se encontraba instalada en Sabiñánigo con motivo de las fiestas de Santiago el 24 de julio de 2004.

El feriante asumía el relato del fiscal, en el que señalaba que “el niño, se encontraba de pie sobre la plataforma metálica perimetral de la atracción recibió una fuerte descarga eléctrica de 178 voltios al tocar un carruaje de la atracción y le provocó la muerte”.

Los peritos judiciales determinaron que la descarga se produjo al estar uno de los cables de conducción eléctrica sin el preceptivo plástico aislante, adherido a la estructura metálica de la atracción y en contacto con la plataforma de metal sobre la que circulan los clientes para subir a los carros.

El acuerdo de conformidad entre la acusaciones y la defensa establece una condena de un año de prisión por un homicidio imprudente y tres penas de 18 meses de arresto por cada uno de los delitos de lesiones sufridos por los padres y el hermano del menor, además de su inhabilitación profesional durante 7 años. Los padres del menor, que se encontraba en Sabiñánigo con sus abuelos con motivo de las fiestas patronales, aceptaban el acuerdo ya que consideraban que había sido una imprudencia.

Los hechos, por los que la aseguradora del feriante pagó a la familia del menor unos 160.000 euros en concepto de indemnización, originaron que los progenitores del menor y su hermano de trece años precisaron asistencia psiquiátrica durante más de siete meses y sufrieron como secuela una depresión reactiva que les obliga a mantener el tratamiento y les limita para sus actividades habituales.

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