El agro se siente engañado con el nuevo proyecto de Biscarrués

Gállego

Las organizaciones agrarias altoaragonesas y el colectivo regante se sienten engañados por la Administración; es lo que dicen al conocer que se ha iniciado la redacción de un nuevo proyecto para la construcción del embalse de Biscarrués. ASAJA dice que "es un paso atrás", UAGA habla de "absoluta frustración" y Riegos del Alto Aragón avisa de la necesidad de que el nuevo proyecto prevea la segunda fase del embalse (que alcanzaría los 192 hectómetros cúbicos).

Recordamos que José Luis Alonso, presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, señalaba este jueves que los servicios jurídicos de la CHE habían aconsejado no ir a un modificado del proyecto sino apostar por uno nuevo. Se está redactando desde hace un mes y medio el anteproyecto.

José Manuel Penella, que era secretario provincial de UAGA en la negociación del acuerdo sobre Biscarrués, habla de engaño y de frustración. No entiende cómo se podía estar hablando de proyecto adjudicado cuando no era cierto.

José Fernando Luna, presidente de ASAJA Huesca, asegura que la noticia es un paso atrás, un latigazo más para el sector,... Dice que los agricultores tenían la esperanza de poder contar con una embalse terminado en 4 ó 5 años; se pregunta que, ahora con otros 10 años de espera, quién aguantará tanta incertidumbre.

César Trillo, presidente de Riegos del Alto Aragón, sigue defendiendo que la mejor opción era ir a un modificado de obra, ya que el modificado de proyecto e ir a un proyecto nuevo son fórmulas más lentas. Trillo abogaba por usar el procedimiento utilizado en el recrecimiento de Yesa.

Los regantes dan, además, un aviso: No se aceptará un nuevo proyecto de Biscarrués que no incluya una segunda fase que alcance los 192 hectómetros cúbicos de agua (segunda fase que se recogería en el plano teórico ya que se interpreta que su ejecución práctica es poco menos que imposible).

La primera fase, que es el resultado del trabajo de meses en la Comisión del Agua de Aragón, tiene capacidad para 35 hectómetros cúbicos, con el triple objetivo de no inundar Erés, laminar las avenidas del río Gállego y respetar la actividad deportiva que se lleva a cabo en la zona.

La Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos pone en duda que se respete la actividad deportiva con la construcción de cualquier regulación en el Gállego. Lola Giménez, portavoz de este colectivo, apunta que todas las noticias sobre un embalse en esa zona son malas; añade que la Administración ha de propugnar el desarrollo de ese territorio, no su condena de muerte.

Giménez asegura que el efecto en el río es prácticamente el mismo con el embalse de 192 hectómetros cúbicos que con el de 35, ya que no se inunda tanto terreno pero sí el cañón del río.

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