El PAR pide que el ayuntamiento se anticipe a los efectos de la opción elegida para la autovía Huesca-Siétamo

Fernando Lafuente

Fernando Lafuente, portavoz y candidato del Partido Aragonés en el Ayuntamiento de Huesca, ha reaccionado ante la publicación de la declaración de impacto ambiental del tramo Huesca-Siétamo de la autovía A-22 (Huesca-Lérida), que señala como opción elegida, el trazado más cercano al casco urbano de la capital y a la actual variante Norte. Para Lafuente, el Ayuntamiento no puede ni callarse, ni perder el tiempo o crear confusión diciendo que Fomento no le hará caso a Medio Ambiente. Desde el PAR se asegura que, por muchas razones, es la peor alternativa posible para la ciudad: además del retraso de cinco años, es justamente la contraria a la planteada por las instituciones y agentes sociales oscenses.

Pero de inmediato, dicen, hay que mirar adelante y anticipar los efectos negativos. Se trata de prever las consecuencias, incluso en las previsiones del PGOU; proponer y exigir todas las mejoras posibles dentro del proyecto de obras, en particular los pasos y enlaces al otro lado de la futura autovía que la hagan completamente ‘permeable’ y eviten un ‘efecto barrera’; y, sobre todo, hay que insistir en que se agilice decididamente la construcción de la variante Sur que generará nuevas oportunidades y servirá como acceso al aeropuerto, además del que tienen que adecuar por la carretera a Monflorite y Alcalá del Obispo”.

El portavoz y candidato del PAR ha recordado que la posición del Ayuntamiento y de la ciudad fue muy rotunda desde el primer momento: el desdoblamiento de la variante Norte no convenía en absoluto a Huesca. Lafuente considera que han sido cinco años tirados, mientras el resto de la autovía a Lérida seguía su trámite hasta provocar que este tramo sea el último de la fila y haga de cuello de botella dentro de unos años.

Añade que su obligación como representantes de los oscenses es trabajar para impedir los efectos que ya señalaban las alegaciones del Ayuntamiento: si va a suponer un obstáculo para el crecimiento ordenado, si las zonas industriales de las áreas 14 y 15 del PGOU quedarán detrás, si Quicena o Tierz estarán separados, hay que anticiparse, modificar la planificación urbanística incluso, y estar muy atentos al proyecto que se elabore a continuación para promover las obras complementarias que permitan seguir aprovechando esos suelos y continuar vinculados a esas localidades. Cree que no puede suceder otra vez lo mismo que en la autovía por el cementerio y por el ‘Museo Beulas’ con cruces poco solventes, o con la variante Norte sin intersección con la carretera de Apiés y la Magantina, por ejemplo.

Lafuente ha incidido en que “por otro lado, la determinación del Ayuntamiento tiene que dirigirse con toda firmeza a que se agilice el proceso para la variante Sur desde PLHUS hasta Siétamo por el aeropuerto.

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