Menudo impacto

Luis Laiglesia

Ha sido un serio revés para los intereses de Huesca la decisión de Medio Ambiente de informar favorablemente el trazado del tramo de autovía Huesca-Siétamo que supone un desdoblamiento de la actual variante Norte. La decisión, más allá de los condicionantes medioambientales, discutibles por otra parte, ha sido un cúmulo de despropósitos que parece no tener fin. La gestión política del asunto ha sido de lo más asombroso que nos ha tocado vivir en esta ciudad desde hace tiempo.

Partamos de la base de que no estamos hablando del trazado de una gran infraestructura por un espacio protegido, sino por campos de cultivo o, como mucho, por montes con matorral y, a veces sin vegetación alguna. Con esa premisa, no creo que importe mucho si la opción elegida es la uno, la dos o la tres. Entonces ¿cómo Fomento no negocia con Medio Ambiente una solución coherente y que atienda a los intereses de la capital de la provincia? Quizá porque Huesca ni ha contado ni cuenta para nada en el panorama político nacional. Porque los representantes políticos del consistorio, estos y los anteriores, no conocen la vida política más allá de las canteras de Almudévar, por mucha mayoría absoluta que les puedan proporcionar las urnas.

Si negativa para los intereses de Huesca ha sido la decisión de Medio Ambiente, acatada, como no puede ser de otra forma, por Fomento, no mucho mejor ha sido la del Consistorio. El grupo de gobierno municipal ha hecho público un comunicado que no resiste el más benevolente análisis político. En dicho comunicado se recuerda que el estudio de impacto medioambiental lo realiza el departamento de Medio Ambiente, pero que Fomento es quien tiene la última decisión. O lo que es lo mismo, invitan al Ministerio cuyo número dos es Víctor Morlán, a ignorar el informe medioambiental, y lo hacen de manera pública. Si a Morlán le quedaba una gatera por la que salir airoso de este envite se la acaba de cerrar su propio partido en el Ayuntamiento de Huesca, y con ello, se la ha cerrado también a la ciudad: ahora es cuando a Fomento no le queda otra salida que cumplir con el informe del departamento de Cristina Narbona

Por si alguien no se había enterado, este tipo de asuntos se cierran en los despachos y sin luz ni taquígrafos. En los despachos se cierran los informes medioambientales cuando hay un verdadero interés y en los despachos se cierra una decisión como la que pide ahora el Ayuntamiento.

Hablaba de despropósitos políticos en este asunto de la Huesca-Siétamo, pero es que hasta las fechas elegidas para hacer público el informe medioambiental del tramo carretero han sido poco afortunadas, a las puertas de unas elecciones municipales y autonómicas.

Al Ayuntamiento de Huesca no le quedan ahora muchas más cartas que jugar. Dudo que con maniobras políticas pueda parar esta decisión funesta para la ciudad. Tan solo le queda actuar a lo Bono e intentar paralizar la decisión en los tribunales, aunque eso supondría retrasar la ejecución de una infraestructura del interés general, pero cuyo trazado va contra el interés particular de la ciudad.

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