¿Qué vas a hacer?

José Luis Barrio

Llega la Semana Santa y con ella unos días de vacaciones, que deberían servir para desconectar y descansar, pero hete aquí que se convierten en algo que puede provocar estrés ya que parece que sólo interesa el dar respuesta a una pregunta que se realiza en todos los círculos ¿qué vas a hacer? Y parece que la contestación debe ser: hacer un viaje a la playa, a la nieve, a la Semana Santa de algún sitio... es decir, está prohibido no hacer nada, ya que si la respuesta es ésta, se hace un silencio, muy elocuente. Entonces al interlocutor se le ocurre inventarse algo, cómo bueno, pero no me quedaré en casa, ya que haré excursiones de un día o iré a algún sitio. Entonces se produce una sensación de alivio en el entorno, algo así como ¡menos mal, no es tan raro!. Hoy por hoy nos empujan a hacer algo, porque hay que hacer algo, ya que si no has desaprovechado el tiempo.

Pero qué hay de malo en tomarse los días de forma tranquila, paseando por tu ciudad, tomarse un vermú o dar una charrada con los que no te ves más que a prisa y corriendo. Siguiendo la corriente del movimiento "slow food” (comida lenta) se trataría de aprovechar los días de una manera tranquila, sin tener que estandarizar tú vida a lo que se lleva. Recuperar algunos de los placeres que se van olvidando como la comunicación entre las personas lejos de un ordenador, un teléfono móvil, un sms, un mp3 o cualquier instrumento que te sirva para aislar. Uno de los principales problemas, quizás, es que no es hemos acostumbrado a escondernos tras un e mail, un mensaje corto o la distancia para no enfrentarnos a las personas cara a cara. En definitiva, atrévanse a contestar a la pregunta de ¿qué vas a hacer? con un rotundo "lo que me venga en gana".

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