AFAMMER acerca la informática a 300 mujeres del medio rural

Alrededor de 300 mujeres del medio rural, pertenecientes a 18 municipios de las tres provincias aragonesas, asistirán a los cursos de informática básica e Internet que organiza la Asociación Aragonesa de Familias y Mujeres del Medio Rural de Aragón (AFAMMER) y que están subvencionados por Ibercaja. Los municipios de Huesca que los acogerán son La Perdiguera, Frula, Estada, Azara, Ponzano, Secastilla, Adahuesca y Berbegal.

Estos cursos, totalmente gratuitos y de 30 horas de duración, están dirigidos a las mujeres del medio rural, tanto en paro como empleadas, con el objetivo de ofrecerles una información tan básica como necesaria para poder acceder al mercado laboral o mejorar sus empleos.

Su puesta en marcha ha sido posible gracias al convenio firmado por Anabel Lasheras, presidenta de AFAMMER Aragón, y Román Alcalá, jefe de la Obra Social y Cultural de Ibercaja. Esta entidad de ahorro aporta 15.000 euros para acometer este proyecto.

En total, se han organizado 18 actividades formativas en otros tantos municipios aragoneses que, con un cupo de 15 plazas cada uno, llegarán a cerca de 300 personas. La finalidad de estos cursos es que el mundo de la informática y de Internet llegue a todos los rincones de Aragón, especialmente a los municipios más pequeños, “para garantizar –asegura Anabel Lasheras- la igualdad de oportunidades de la mujer del medio rural en el acceso a la cultura y a las nuevas tecnologías”.

AFAMMER e Ibercaja consideran que con este convenio se da un paso más en la defensa y promoción de la mujer rural y sus familias, porque se pone al alcance de sus manos una formación y una información esencial para muchos aspectos de su vida.

Para la presidenta de AFAMMER Aragón, uno de los objetivos prioritarios es que, mediante estos cursos, las mujeres obtengan una formación y una mayor cualificación que les permita incorporarse con más facilidad al mercado laboral o mejorar su empleo.

“Esta aproximación a la informática y a Internet les puede abrir multitud de posibilidades, pues hay que destacar, por ejemplo, que el teletrabajo es una fuente de ingresos para las mujeres del medio rural que aún está por explotar y que puede contribuir a asentar población en un territorio acostumbrado al éxodo de sus jóvenes. Y no hay que olvidar, también, las posibilidades de acceso al mundo de la cultura que proporciona Internet a personas que, en muchos casos, viven en municipios donde las oportunidades culturales están más lejos”, sostiene Anabel Lasheras.

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