Cáritas denuncia las dificultades para acceder a una vivienda en Huesca

Cáritas Diocesana de Huesca ha llamado la atención sobre las dificultades crecientes en el acceso a la vivienda de amplios grupos de la sociedad. Se trata de un problema social que afecta a casi todos y que se agrava en las capas más desfavorecidas de la sociedad: familias pobres, minorías e inmigrantes. La entidad caritativo-social de la Iglesia valora las medidas adoptadas por las administraciones públicas para paliar el problema, pero advierte de que resultan insuficientes y pide un compromiso general para afrontar este grave problema, que afecta a un derecho fundamental, recogido en la Constitución.

Cáritas denuncia que se dan no pocos casos de alquileres y condiciones abusivas que provocan un elevado endeudamiento en las familias. En la entidad, se muestran preocupados por problemas añadidos como la sobreocupación de viviendas y el chabolismo vertical. También han detectado el rechazo a algunos colectivos en el alquiler.

Por eso, Cáritas centra su campaña de sensibilización de este año en el derecho a una vivienda digna, con tres actuaciones: apoyo desde el servicio de acogida para afrontar el pago de vivienda o dar soluciones puntuales a los problemas de alojamiento, piso de acogida para transeúntes, con cinco plazas y una labor de mediación entre inquilinos y propietararios de dos pisos. En 2006, Cáritas actuó en 100 casos sobre necesidades de vivienda.

En estas actuaciones, Cáritas asegura que ha detectado dos necesidades fundamentales que habría que atender:

- Viviendas de alquiler a precio asequible. Tanto por el precio de renta mensual como por las condiciones de fianzas y las restricciones sociales a determinados colectivos y familias. Cáritas, junto con el Ayuntamiento y la CAI, puso en marcha una bolsa de vivienda de alquiler que no dio resultado precisamente por falta de oferta de pisos.

- Solución residencial individual. En muchos casos es posible plantear los procesos de reinserción de algunas personas en un piso de convivencia tutelado.

Así, en Cáritas aseguran que es muy difícil encontrar vivienda en alquier por menos de 400 euros y que en zonas como el Casco Viejo o Tenerías –donde viven muchos inmigrantes- son habituales precios entre 500 y 600 euros. Además, según Cáritas, es habitual reclamar como fianza el precio correspondiente a tres meses. Por otro lado, la compra de una vivienda de 60 a 70 metros cuadrados puede suponer 120.000 euros.

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