Cartas al Director: Fago para los fagotanos

Los vecinos de Fago

Ante el asesinato del alcalde de Fago, Miguel Grima, sucedido el pasado 12 de enero, un grupo de personas que tenemos relación con el pueblo, por ser hijos del pueblo, tener una casa en dicha localidad, o haber convivido allí queremos manifestar lo siguiente:

1. El asesinato de Miguel Grima es un hecho atroz, indigno de alguien que pretenda

considerarse persona, que repugna a la razón y a la moral, pues contiene además los agravantes de nocturnidad, alevosía y premeditación. Esta tragedia es un hecho que ensombrece la trayectoria de este tranquilo pueblo del Pirineo y entristece y dificulta la vida de sus habitantes.

Desde nuestra rabia, consternación y dolor queremos hacer llegar en primer lugar

nuestra solidaridad con Celia, con su familia, sus amigos y con todo el pueblo. Nuestro acompañamiento pretende contribuir a mitigar un dolor muy difícil de superar.

A continuación lo más importante para nosotros es exigir y apoyar la investigación judicial hasta el final y que la persona o personas culpables comparezcan frente a la justicia sin más dilación. Un suceso como éste necesita de un esclarecimiento completo para recuperar la paz y la justicia en la localidad. Manifestamos nuestra más enérgica repulsa a actitudes que directa o veladamente puedan llegar a “justificar” estos hechos.

2. En todos los municipios, el alcalde es por definición el servidor del pueblo y su

representante al ser elegido. En Fago lo es además de forma altruista, en un servicio permanente, de 24 horas, siempre con escasos medios, con la iniciativa y trabajo personal como principal herramienta de trabajo.

Miguel Grima como alcalde ha sido defensor de los intereses colectivos del pueblo. Su labor de modernización de las infraestructuras y comunicaciones, de defensa de la conservación del pueblo y de protección del entorno natural, el reconocimiento de las señas propias de identidad y la presencia de Fago en las instituciones y organismos oficiales ha sido evidente durante estos últimos años. El homenaje que se le rindió el pasado 20 de enero dejó clara esta situación.

Aunque algunas de las decisiones del ayuntamiento hayan sido polémicas para algunos vecinos y personas que tienen una segunda residencia por considerar que afectaban a sus intereses particulares, es necesario aclarar que Fago se gobierna en régimen de “concejo abierto” donde periódicamente el alcalde somete las decisiones de acción de gobierno a la asamblea de vecinos que las sanciona con sus votos, siendo el alcalde quien después debe cumplir y hacer cumplir las aprobadas.

3. El tema de fondo en la situación de Fago está relacionado con el modelo de desarrollo que se quiere impulsar en los pueblos del Pirineo, a qué intereses tiene que servir y quiénes son los que tienen que decidir sobre el futuro de sus localidades. Se trata de un problema de política local que influye en todas las pequeñas localidades pirenaicas.

No es correcto analizar este tema desde una óptica partidista, fijándose en qué partidos concretos entran en liza, sino que es preciso valorar cuáles son los intereses que orientan la acción municipal. Pensamos que son los vecinos de Fago, es decir los que efectivamente viven en el pueblo de forma permanente, los que tienen el derecho a decidir sobre sus aspiraciones e intereses. Las personas que tienen una segunda residencia, han comprado tierras o la frecuentan por motivos de ocio, consideramos que no tienen derecho a formar parte del concejo.

Es necesario promover un modelo de desarrollo sostenible que garantice la conservación de la belleza del pueblo para las siguientes generaciones y para los ciudadanos que respetuosamente se acerquen al pueblo. Los alcaldes de la zona ya han manifestado las dificultades para desarrollar esta tarea en los pequeños municipios donde el conflicto de intereses puede ser muy agudo.

4. La expectación social y el papel jugado por algunos medios de comunicación al tratar con frivolidad el asesinato de Miguel y convertir este hecho en un suceso mediático de ámbito nacional ha contribuido a deteriorar la convivencia. Lo más grave es haber trasmitido el “síndrome de Fuenteovejuna”, al querer explicar o incluso justificar el crimen como una reacción ante un posible “tirano”, llegando a “culpabilizar a la víctima”.

Es inaceptable que periodistas que han pasado unas horas o unos pocos días saquen conclusiones precipitadas, sesgadas, sensacionalistas y morbosas con el fin de “sacar partido” de los hechos sucedidos. Algunos medios ya han hecho autocrítica de esta actuación intolerable, pero se deberían tomar medidas de autorregulación para que situaciones como estas no vuelvan a ocurrir. El tratamiento inadecuado de otros hechos violentos, que lamentablemente se dan con excesiva frecuencia, como la violencia doméstica o escolar, no tienen otro efecto que amplificar y servir de ejemplo para que se reproduzcan.

Los medios de comunicación deberían reforzar que la forma de resolver los conflictos debe ser por la vía pacífica, mediante el dialogo o recurriendo al concurso de los tribunales. Para la gestión política existen las elecciones donde se elige a los

representantes públicos. Es importante recordar que Miguel Grima salió elegido en las últimas elecciones por 22 votos sobre un total de 27, es decir recibió el apoyo de más del 80% de los electores.

5. Los conflictos en una localidad pequeña suelen ser vividos con una intensidad grande, como a veces sucede en las familias, por el tipo de relaciones y las dimensiones del espacio. Sin embargo la naturaleza de esos conflictos no se puede comparar con la tragedia del crimen ocurrido en Fago. Cualquier comparación es desafortunada e inoportuna. Para recuperar el clima de convivencia en el pueblo es necesario que además de la acción de la Justicia sobre la persona o personas implicadas, no se promuevan ni consientan mensajes que traten de explicar, justificar o alentar semejante acto criminal. Vamos a dejar que sean los vecinos de Fago los que vayan orientando su futuro. La elección del nuevo alcalde por el 80% de los electores es una clara señal del rearme moral del pueblo.

Quienes amamos Fago vamos a colaborar para apoyar las decisiones de los vecinos y promover un mejor de clima de convivencia. Por eso, solicitamos a las personas su ayuda para mejorar esta situación y a los ayuntamientos de la zona, a la comarca, a los partidos políticos y demás instituciones que ayuden a favorecer este proceso más allá de sus posibles intereses a corto plazo. Dejemos a Fago para los fagotanos.

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